miércoles, noviembre 30, 2011

La represión, cuando no el asesinato, como regla...: María Teresa Jardí


La represión, cuando no el asesinato, como regla...
María Teresa Jardí

El inteligente cuando tiene la razón dialoga y cuando no la tiene dialoga y escucha con atención y si además aspira a alcanzar la sabiduría, rectifica. El estúpido amenaza y cuando tiene el poder reprime y asesina. Nadie le ha dicho nunca al usurpador que no deba combatir la delincuencia. Aunque ahí también tenga graves problemas Felipe Calderón. Y no sólo en el caso del protegido por la derecha panista, el capo conocido como “El Chapo” Guzmán, al punto de ser considerado uno de los hombres más ricos del mundo. Otro caso emblemático, que no el único, ni mucho menos, es el de la quema de niños en la Guardería ABC en el Estado de Sonora, de la que era dueña una familiar de su mujer y ante la evidencia de que ilegítimamente se habían convertido en negocios para las familias de las mafias que detentan el poder las guarderías de infantes que como servicio a los trabajadores deben brindar instancias como el IMSS. La impunidad al respecto, en particular por lo que a Molinar Horcasitas toca, es otra de las notas de lo que se recordará también como la memoria del paso genocida por el país de Calderón a lo largo de los peores años de vida, para millones de mexicanos, probablemente desde la Independencia que también, con el paso de Fecal usurpando el Ejecutivo federal, se ha perdido.

Se equivoca también al amenazar en lugar de recapacitar sobre la gravedad de la denuncia que se presentó en su contra en La Haya. Fecal tendría que empezar a hacer méritos para que su futuro fuera un poco menos lamentable. No debe ser fácil gobernar un país y salir odiado por todos sus integrantes, al punto de que ni los miembros de su partido lo querrán como recuerdo de la conversión de la vida en Infierno para los mexicanos. Un futuro para Calderón del todo cercano. Para los mexicanos largo como deben ser los años en el infierno, si éste existe, y como han sido cada uno de los cinco años previos, al último, de panismo fecalista.
Aunque también puede ser que las amenazas que hablan de represión tengan que ver con las tentaciones dictatoriales de quien usurpa. Puede ser que pretenda quedarse al precio de desatar además una guerra civil. En medio de una guerra atroz, decidida por otros, transitamos ya los mexicanos, por obra y gracia del que usurpa.
Y tampoco es de esperar que entienda Calderón, ni por lo visto sus, todavía, vergonzosos defensores, como Gerardo Laveaga, por poner un ejemplo, incomprensible en quien se sueña jurista, que ya, descarada la dictadura, la comunidad internacional y el propio Obama se verían obligados a apoyar de manera rápida un cambio en México en aras incluso de parar la emigración descontrolada de mexicanos a otros países para salvar la vida que se daría con ese presupuesto, para Calderón suicida.
Pacifistas que somos los mexicanos, o, quizá, porque en el fondo somos un pueblo que sabemos que se torna en incontrolable cuando le sale lo bronco, aspiramos a lograr en 2012 la elección que propicie el cambio a esa vida digna que sólo es posible cuando ni gobernantes ni gobernados se ubican ni por encima ni por debajo de la Justicia.
Y por eso, aunque Vallejo lleve razón en lo que dice, por lo que toca a que votar sin un cambio en la clase política es casi un absurdo, vamos a votar los mexicanos. Unos por AMLO, es de esperar que la inmensa mayoría. Otros por Peña Nieto. Y lo vamos a hacer, porque sabios que son los pueblos, sabemos que el 2012 es la última esperanza, para los mexicanos, de cambiar por la vía pacífica.
Escritor imperdible Vallejo y al que, por cierto, también los mismos critican por osar cuestionar y no obstante recibir el merecido premio e incluso porque a algunos les “ofende” que reciba el premio.
Ser entreguista también es una decisión que no cualquiera toma y esa decisión habla de otro crimen igual de grave: el de traición a la patria, por si a los defensores de Calderón, también se les olvida.


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