jueves, diciembre 29, 2011

México 2011: lo bueno, lo malo y lo feo : Ricardo Monreal Avila



Ricardo Monreal Avila
México 2011: lo bueno, lo malo y lo feo



Lo bueno: Los deportistas mexicanos equilibraron la mala imagen del país en el exterior e inyectaron ánimo en la opinión pública nacional. Desde Javier Hernández, “El Chicharito”, hasta los panamericanistas mexicanos que por primera vez dieron a México 133 medallas, entre oro (42), plata (41) y bronce (50), colocando al país en cuarto lugar entre 42 naciones.
En medio de la turbulencia financiera de Europa y Estados Unidos por las deudas soberanas y los elevados déficit fiscales, la estabilidad mexicana fue encomiada por el FMI y el BM. Sin embargo, la OCDE y el Foro Económico Mundial de Davos se encargarían de recordar el gran pendiente del modelo económico dominante: la desigualdad, la pobreza y la pérdida de competitividad. En otras palabras, tenemos una economía esbelta, pero un cuerpo social anoréxico.
Si usted es de los mexicanos que se dedican a alguno de los siguientes empleos (piloto aviador o naval, relaciones públicas, ingeniero en minas y metalurgia, ingeniero en aeronáutica, geofísica y geología, medicina física y fisioterapia, ciencias de la salud, diseño textil, ingeniería eléctrica y economía o finanzas), el 2011 debió haber sido bueno, ya que fueron los 10 empleos mejor pagados en el mercado laboral profesional mexicano, con ingresos promedio de 13 mil 260 pesos a 19 mil 689 pesos mensuales.
Para los simpatizantes de la izquierda, lo bueno del presente año es que se alcanzó un acuerdo tripartita (PRD, PT, Movimiento Ciudadano) en torno a la candidatura presidencial y a los principales cargos de elección federal y local que se renovarán el próximo año. Este acuerdo permitirá a AMLO y a las izquierdas convertirse en una opción viable y atractiva en el 2012.
Lo malo: Violencia y desempleo son, nuevamente, las notas malas de este año. Llegar a 64 mil muertos y más de 10 mil desaparecidos en la guerra contra el crimen organizado es un récord rojo mundial. La cifra rebasa las bajas norteamericanas en Vietnam, Irak y Afganistán; equivale a dos veces los muertos en la Guerra Cristera. Ninguno de los cuatro objetivos anunciados hace cinco años, como justificantes de la lucha contra el crimen, se ha alcanzado (recuperar territorios, disminuir las ejecuciones, contener las adicciones y restaurar el tejido social).


Dos hechos delictivos dieron la vuelta al mundo, en menos de dos semanas: la balacera en las inmediaciones del estadio de futbol Santos de Torreón, y el incendio en el Casino Royale de Monterrey. En el primer caso, las imágenes de personas corriendo despavoridas por las gradas o resguardándose entre las butacas; en el segundo, la muerte de 52 personas (una de ellas, una madre embarazada), calcinadas por el incendio que provocó una banda criminal, generaron una sola pregunta en todo el mundo: ¿qué está pasando en México? Las advertencias de Estados Unidos y de algunos países europeos, advirtiendo a sus connacionales no visitar algunas regiones de México, afectó al turismo e inhibió la inversión extranjera, que volvió a bajar este año.
No obstante ello, el gobierno se enfila a hacer de la próxima elección presidencial un gran referéndum nacional con el tema de la seguridad. “¿Continuamos esta lucha o cambiamos de rumbo? Si quieres que continuemos, danos tu confianza otros seis años… Vota por el PAN”.
Después de la inseguridad, el segundo tema de preocupación ciudadana es el empleo, en una doble vertiente: se batalla para conseguir una “chamba” y las que existen están mal pagadas. Si bien se han generado empleos en los últimos dos años, la cifra está muy lejos de los 950 mil por año que había ofrecido la “Presidencia del Empleo” en la campaña del 2006. Y dos terceras partes de las nuevas plazas ofertadas son de los llamados “empleos McDonald”, es decir, menos de 7 mil pesos al mes y sin prestaciones sociales. En este contexto, las 10 profesiones peor pagadas en el 2011 fueron: enfermería, turismo, nutrición, historiador, diseñador gráfico, músico, profesor, periodista, actuación y sicología, ya que en ninguna de ellas rebasó los siete mil pesos al mes, según la American Chamber of Commerce México.
Lo feo: La muerte accidental del secretario de gobernación, Francisco Blake Mora, y siete personas más a bordo de un helicóptero puma del Estado Mayor Presidencial. Perder a tres secretarios de Estado en accidentes aéreos, en un lapso de seis años (Ramón Martín Huerta, 2005; Juan Camilo Mouriño, 2008 y Blake Mora, 2011), dos de ellos secretarios de Gobernación de un mismo presidente, no es un tema de buena o mala suerte, sino de revisión a fondo del personal y del equipo aéreo del gobierno mexicano. Este récord de siniestros no lo tiene ninguna corporación privada o pública en cualquier parte del mundo. La probabilidad de accidentarse en un aparato aéreo del gobierno mexicano es la más alta del mundo y esta es una fea distinción.
Como fea es la relación de atracción-rechazo, reconocimiento-recriminación, confianza-abuso, complicidad-traición que mantiene el gobierno de México con Washington en materia de cooperación al combate al crimen organizado, después de conocerse la operación “Rápido y furioso”, mediante la cual el gobierno norteamericano proveía clandestinamente de armas a bandas delincuenciales y lavaba dinero ilícito para rastrear su modus operandis. Lo significativo es que ambas operaciones encubiertas se hicieron con un solo cartel, el de Sinaloa, lo cual podría explicar el porqué es una de las bandas dominantes y más activas en el mundo del crimen organizado, tanto en México como en Estados Unidos. La tolerancia del gobierno mexicano a este tipo de operaciones intrusas es algo feo de nuestra política exterior.
La turbulencia financiera de la Eurozona, especialmente la incertidumbre sobre cómo resolver el problema de la deuda pública excesiva en países como Grecia, España e Italia, entre otros, aunada a la incertidumbre sobre el crecimiento económico de Estados Unidos en el 2012, le pegaron fuerte al peso mexicano. En los últimos cinco meses del año, nuestra moneda se depreció 20 % frente al dólar americano y un poco más frente al Euro. Frente a esta devaluación del peso y carestía de los alimentos básicos en un porcentaje similar, el gobierno mexicano anunció un incremento del salario mínimo del 4.3 %. Este anuncio fue algo feo para la mayoría de las familias y trabajadores mexicanos, que cada día ven cómo la inflación se come sus ingresos.

ricardo_monreal_avila@yahoo.com.mx
Twitter: @ricardomonreala

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