jueves, febrero 24, 2011

Alvaro Cepeda Neri : Calderón peor que las heladas en Sonora y Sinaloa

Calderón peor que las heladas en Sonora y Sinaloa
Conjeturas
Alvaro Cepeda Neri


Como si fuera a anunciar auténticos beneficios fiscales, el señor Calderón ordenó a las radios y televisoras que se encadenaran para transmitir, desde Los Pinos, sus seis puntos (como lo hizo cuando se refirió al desastre maicero de Sinaloa) destinados a dizque paliar los daños económicos a los agricultores de Sonora. Interrumpiendo su discurso constantemente para beber agua, enumeró lo que se sintetiza en que los sonorenses, de los cuales apenas un diez por ciento tenía seguros, no pagarían en los próximos cuatro meses sus cargas fiscales, pero sí trimestralmente de julio a diciembre. Es decir, en lugar de compensar los daños con la dispensa fiscal, sólo lo hizo con los réditos.
Es el mismo caso de Sinaloa. En las dos entidades el inquilino más de su búnker que de la mansión presidencial, les dio “atole con el dedo”. Ninguna ayuda les dio, pero su voz e imagen apareció en los medios de comunicación como si de veras su anuncio hubiera sido lo que esperaban los sectores agrícolas de Sinaloa-Sonora. Ha sido un engaño. Como empresarios y patrones (éstos no les pagaron a sus jornaleros, quienes llegados a esas tierras desde Oaxaca e Hidalgo, han regresado con más miseria a sus comunidades), sólo pagarán sus deudas fiscales un semestre después. Cuando lo productivo hubiera sido que los agricultores recibieran un semestre sin pagos fiscales. Y que el gobierno federal desembolsara, del dinero público (que usa para pagos suyos y de sus colaboradores en bonos y aumentos salariales), para cubrir las nóminas de los trabajadores de esos campos.

El anuncio fue un engaño, cuando en esas entidades (donde se echaron a perder hortalizas, granos y frutas), esperaban que Calderón dispensara toda tributación agrícola por un semestre, para que los agricultores pudieran resarcirse de los daños causados por las duras heladas que quemaron toda la producción. Empero, Calderón, el constante protagonista electoral, para ver si su partido se posiciona de nueva cuenta rumbo a las elecciones presidenciales, hace anuncios “gancho” (como en los mercados donde rematan cacahuates para que los clientes compren otros productos más caros).
Pero la verdad es que no hay ni la menor dispensa tributaria y los agricultores, desde los favorecidos latifundistas, hasta los ejidatarios y demás campesinos, tendrán que hacerse bolas con los anuncios amañados, que sólo pospusieron el pago fiscal. Es decir, que esos productores tendrán que cargar con todos los daños. Y los jornaleros regresar a sus domicilios sin paga, no por consecuencia directa de las heladas que impidieron la cosecha, sino porque sus patrones, que pagan una miseria, justificándose por las medidas tramposas de Calderón, se desquitarán con los débiles (el hilo se rompe por lo más delgado). Tuvo la oportunidad el señor Calderón de quedar bien una vez con el dinero ajeno, pero su “generosidad” tiene límites y dijo a los agricultores que, como sea, han de pagar fiscalmente con un plazo diferido. Sobre las heladas, el balde de agua fría del calderonismo.

cepedaneri@prodigy.net.mx

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