Julio Hernández López
Astillero
(Algunos) Peligros
Procedimientos penales
Convicciones éticas
AMLO, expuesto
La comisión de justicia de la Cámara de Diputados tratará de aprobar hoy el dictamen sobre reformas al Código Federal de Procedimientos Penales que, entre otros retrocesos altamente riesgosos, permitiría consolidar el uso de la tortura para la obtención de pruebas y confesiones, daría carta blanca a las detenciones arbitrarias y abriría el camino a otras violaciones de los derechos humanos. Los miembros de la citada comisión ya aprobaron las preocupantes modificaciones en términos generales y hoy discutirán las que se reservaron en puntos particulares, con la idea de tener listo un dictamen viable para que el pleno lo apruebe en San Lázaro en próxima sesión. De esta manera, el calderonismo vería servida parcialmente su hasta ahora fracasada intención de impulsar un nuevo articulado de la Ley de Seguridad Nacional que le permitiera tomar, con fundamento legal y no solamente de facto, decisiones discrecionales con tufo a autoritarismo extremo. La aprobación de estas nuevas reglas tiene como obligada referencia contextual la descomposición judicial e institucional que ha provocado el felipismo y el peligro de que estas nuevas posibilidades represivas sean utilizadas con sentido político y electoral en el sombrío túnel de fin de sexenio.
2.- El Senado de la República dio ayer primera lectura a las propuestas de reforma a los artículos 24 y 40 constitucionales que, mediante la artera inclusión de términos aparentemente positivos y modernizantes, encierran la pretensión de dar marcha atrás al Estado laico tal como ahora lo conocemos. En particular, se pretende establecer lalibertad de convicciones éticas, con lo que se estaría facultando a los órganos gubernamentales para calificar y decidir lo que debe ser protegido e incluso promovido, por corresponder a los criterios éticos que las autoridades decidan aplicar, o su rechazo e incluso penalización. La aprobación de estas iniciativas de reformas podrá darse en las sesiones plenarias del Senado que se realizarán hoy y mañana, entre protestas de organizaciones cívicas, religiosas (como La Luz del Mundo) y ciudadanos en lo individual (como el autor de los presentes teclazos) que hoy, a partir de las ocho de la mañana y durante varias horas, se manifestarán afuera del recinto senatorial. Para que no haya duda de la fuente real de donde surgieron estas iniciativas, y el destinatario inequívoco de ellas, el proceso legislativo se desarrollará a un par de días de que terminó una visita del jefe máximo de la Iglesia católica, llamado Benedicto 16, concebida justamente para presionar en pos de una libertad religiosa que en concreto busca la obtención de concesiones de radio y televisión, la posibilidad de realizar actos de culto en lugares públicos y sin necesidad de permiso gubernamental alguno, y la incursión abierta de ese credo en los programas educativos, sobre todo en los públicos. El ocupante de Los Pinos, Felipe Calderón, ha estado de acuerdo con ese proyecto de reconquista católica (movido por la pérdida de feligreses y el aumento de seguidores de otras expresiones religiosas, genéricamente conocidas como cristianas) y, junto al comprometido voto camaral del panismo se ha acomodado hasta ahora el del priísmo, cuyo candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, comparte la visión clerical expansiva.












