JOSÉ GIL OLMOS
La disputa entre Elba Esther Gordillo y el neopanista Miguel Ángel Yunes no es otra cosa que la arista más visible de la guerra entre la maestra y el presidente Felipe Calderón. Fuentes gubernamentales y partidistas consultadas por Proceso no solamente confirman este hecho sino que delatan “sin vergüenza” el precio que ha tenido para el país el comprometido triunfo de Calderón en 2006… Además, sostienen que Yunes y Francisco Yáñez, quien fuera director de la Lotería Nacional, urdieron un plan para golpear a Gordillo y entregaron a Fernando Gómez Mont, cuando éste encabezaba la Secretaría de Gobernación, documentos relativos a los negocios millonarios de la profesora…
Las palabras de Felipe Calderón zumbaron en los oídos de Elba Esther Gordillo: “Maestra, creo debería ir pensando en su retiro”.
La frase, dicha en una reunión privada en Los Pinos a principios de enero pasado, fue interpretada como una amenaza por la lideresa magisterial, quien empezó a tejer su estrategia. Quería adelantarse a los previsibles escándalos de corrupción y ofreció a sus antiguos compañeros del PRI, sobre todo a Enrique Peña Nieto, acuerdos electorales que incluyen el peso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y los recursos electorales de su Partido Nueva Alianza (Panal).























