lunes, enero 11, 2010

Jesusa Cervantes : Gasolinazo, necesario ¿para quién?



Gasolinazo, necesario ¿para quién?
Jesusa Cervantes

MÉXICO, D.F., 8 de enero (apro).- El aumento a los combustibles, según el dicho del secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero, fue una medida “impopular, pero necesaria”. El dilema que los mexicanos todavía no nos explicamos es por qué y para quién es necesaria.
He aquí unos datos para que sea usted el que juzgue si la medida era, como dicen los funcionarios, “necesaria”.
El 42% de las gasolinas que se consumen en el país son importadas y el resto (58%) se produce en México, según los propios datos de la Secretaría de Energía.
El gobierno se vanagloria de que el litro de gasolina cuesta 0.70 centavos menos que en Estados Unidos, y argumenta que la tendencia mundial es acabar con los subsidios, por lo que el país no puede quedarse fuera de esta medida y por ello subsidio se acabará.
¿Pero cuál es el tan llevado y traído subsidio que nos da el gobierno por litro de gasolina? He aquí unos datos y usted saque sus conclusiones.
Producir un litro de gasolina tiene varios ingredientes. Hay que sumar lo que cuesta extraer el petróleo, el costo de refinación y el costo de distribución. De acuerdo con datos oficiales, producir un litro de gasolina tiene un costo de producción de 2.11 pesos, sin embargo, el litro nos lo venden en 7.88 pesos.
Si a esta última cifra le restamos los 2.11 pesos que cuesta producir un litro de gasolina, llegamos a la innegable conclusión de que el gobierno nos cobra 5.77 pesos por concepto de impuestos y derechos. Pero el precio final de la gasolina magna es de 7.88 pesos por litro.
Entonces, si al gobierno le cuesta tan sólo 2.11 pesos producir el 58% de las gasolinas que consumimos, ¿por qué nos cobra 7 pesos con 88 centavos? La respuesta es sencilla: las autoridades nos cobran impuestos indirectos que no se atreve a cobrarle a las grandes empresas por diversos rubros o porque le da miedo retirarles los privilegios del llamado pago de impuestos diferidos.
Así, a las grandes empresas les da el beneficio de pagar sus impuestos en cómodos pagos de cuatro años, mientras que al ciudadano común y corriente le cobra cada día que carga gasolina un impuesto de 5.77 pesos por litro, y para los que no tienen automóvil también tienen que pagar el impuesto al usar el transporte público.
Otro dato que llama la atención es que a lo largo de seis años, durante el sexenio de Vicente Fox, la gasolina magna aumentó 1.34 pesos por litro, mientras que en los tres primeros años de Felipe Calderón, es decir la mitad de su mandato la gasolina, ya se incrementó casi lo mismo que en esos seis años foxistas. Esto es, en tres años Calderón aumentó la gasolina magna en 1.19 pesos por litro.
Si los salarios que se pagan en México fueran altos o lo suficiente para cubrir el pago de una canasta básica, así como el agua, predial, luz, gas, vivienda, vestido y transporte, no habría problema alguno y de seguro nadie reclamaría las razones del porqué se subió el precio a la gasolina.
Esto a los funcionarios parece no importarles y seguramente es porque con lo que ellos ganan sí les alcanza para cubrir estas necesidades básicas y hasta para darse el lujo de hacer sus viajes al extranjero y disminuir con ello el estrés al que están sometidos por dirigir los destinos de esta maltrecha nación.
El señalamiento anterior tiene una base sólida. De acuerdo con datos del propio gobierno, Georgina Kessel y Ernesto Cordero, secretarios de Energía y de Hacienda, respectivamente, quienes sostienen que el aumento es “necesario, pero impopular”, ganan por día 5 mil 034 pesos, contra 57.46 pesos que obtiene un obrero, una dependiente de una tienda o cualquiera que gana el salario mínimo general.
Para cubrir la canasta básica, que se compone de 42 artículos, un asalariado debe destinar 26.6 días del mes, y lo que gana los otros seis días debe destinarlo para sufragar el costo de la energía eléctrica, gas, transporte y gasolina.
Verifique usted los nuevos recibos de luz y ahí podrá darse cuenta si con seis días de salario mínimo general usted puede cubrirla, amén del resto de los productos. La respuesta obviamente será un rotundo e indignante “no”.
De acuerdo con las proyecciones de Hacienda, la gasolina magna cerrará este 2010 en 8.76 pesos por litro, 96 centavos más de lo que hoy estamos pagando.
Más de cinco pesos de lo que se nos cobra por litro de gasolina es por concepto de impuestos, dinero que va directamente a las arcas del gobierno federal y del cual la administración federal nunca dice en qué los utiliza.
La pregunta sigue siendo entonces: ¿para quién es “necesario” el aumento? Está claro que para los mexicanos no.
Una probable respuesta es que el gobierno –en este año de elecciones, cuando estarán en juego 13 gubernaturas, que es necesario ganar si se requiere salir triunfante en las presidenciales de 2012–, es decir el PAN, necesitará dinero suficiente para hacer frente a los comicios.
Quizá para tener un “guardadito”, como lo llama el PRI, o para ir haciendo su “cochinito electoral”, como asegura el PRD.
Lo único que podemos deducir es que un aumento en diciembre y enero a las gasolinas estará a varios meses de distancia, cuando en julio y octubre se celebren los comicios. Y como el gobierno parece creer que los mexicanos tenemos corta memoria, es que impone los aumentos en estas fechas y no días antes de las elecciones.
Así, mientras el PAN-gobierno hace sus cálculos para las elecciones, el PRI los avala al no hacer nada concreto para detenerlos, a casi tres semanas de que ocurrieron, y el PRD sigue sin saber qué hacer.
Pero los mexicanos tenemos que pagar más por cada litro de gasolina que utilicemos, en un tiempo en que toda la canasta básica sube día a día y los salarios mínimos siguen siendo miserables.

Muy violento inicia el año por culpa de la mafia del poder: Lic. Andrés Manuel López Obrador Presidente Legítimo de México.


Muy violento inicia el año por culpa de la mafia del poder: Lic. Andrés Manuel López Obrador Presidente Legítimo de México.

México, Distrito Federal
Domingo 10 de enero de 2010

* Entre los culpables de la debacle económica menciona a Salinas, X. González, Azcárraga, Calderón y Peña, menciona


* Con una aprobación legislativa de las iniciativas que presentó el Gobierno Legítimo, no habría alzas a los precios de las gasolinas, aclara


* Los gobiernos estatales priistas comprarán el voto ciudadano con los recursos extraordinarios de la recaudación fiscal, para favorecer a los candidatos postulados por su partido, denuncia


Por culpa de la mafia del poder, de la política y del dinero, así como por sus achichincles de los medios de comunicación, México comenzó un año muy violento y difícil económicamente, afirmó Andrés Manuel López Obrador.


“La responsabilidad de la tragedia nacional es culpa de los oligarcas, de una mafia y también tiene mucha responsabilidad la televisión y otros medios de comunicación. Esta es la realidad amarga que se está viviendo”, expresó el presidente legítimo de México.


Lamentó que sólo a los políticos se les responsabilice de la actual crisis económica del país, cuando en realidad son sólo empleados de la mafia de la política, así como los conductores de los noticiarios de radio y televisión.


“Hay que hablar más de la responsabilidad que tiene Carlos Salinas, Claudio X. González, Emilio Azcárraga, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, quienes son los que realmente mandan y deciden en el país, lo demás es el acompañamiento de empleados”, precisó.


Indicó que la oligarquía es la principal culpable de los incrementos al IVA, así como a los precios de las gasolinas, el gas y la energía eléctrica, pero “se hubiesen evitado todas las alzas si los diputados y senadores del PRI y del PAN hubiesen aprobado las propuestas del Gobierno Legítimo de México”, aclaró.


Recordó que a finales del año pasado recomendó a los legisladores aprobar dos iniciativas de ley, para reducir el gasto corriente en el gobierno espurio de Felipe Calderón, así como cobrar impuestos a los potentados, a las grandes empresas y a los bancos, que en conjunto son los principales evasores fiscales, “pero no se nos hizo caso”.


Ahora, “desgraciadamente la gente está sufriendo por los aumentos de impuestos y todo esto es una farsa”, sostuvo en una entrevista previa a una reunión de evaluación con integrantes de los comités delegacionales del Gobierno Legítimo en Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco.


Al solicitarle su opinión sobre las acusaciones que se lanzan los legisladores del PRI y del PAN por ser los autores de los aumentos a los impuestos, López Obrador resaltó que Carlos Salinas, Felipe Calderón, Manlio Fabio Beltrones, Francisco Rojas y Enrique Peña fueron quienes decidieron incrementar las tasas de las contribuciones para quedarse con un jugoso botín.


En este año, continuó, los gobiernos estatales de corte priista, sobretodo donde habrá elecciones locales, recibirán más presupuesto que van a manejar sin ningún control para comprar votos y mantener el actual régimen antidemocrático.


Por ello, resaltó, es necesario insistir a la gente en la necesidad de que es necesario un cambio de fondo para derrotaría por la vía democrática a la oligarquía de la política y pidió a los ciudadanos no caer en la frustración. “Es mejor luchar para que se den los cambios en el país, así como tener presente quiénes son los responsables de la debacle económica, política y social de México”, añadió.


En este año electoral, López Obrador recomendó a los mexicanos que se informen sobre los nombres de aquellos que son los responsables de la desgracia del pueblo y de manipular la información en los medios de comunicación. “Si se logra aclarar eso, la gente no va a querer que Emilio Azcárraga (presidente del corporativo Televisa) ponga a Peña Nieto (gobernador mexiquense) como presidente de México”, consideró.

miércoles, enero 06, 2010

Virginia González Melgarejo, Alejandro Manrique Soto, Álvaro Delgado, Marcela Gómez Zalce y Guillermo Fabela Quiñones.


Quien encuentre la revolución, favor de devolverla


VIRGINIA GONZÁLEZ MELGAREJO
Estamos ya en el año de los festejos: 200 años del inicio de la lucha por la Independencia y 100 años de la revolución que derrocó a la oligarquía porfirista. Año de festejos, debería ser, pero, ¿hay ánimo festivo en la población?
Lamentablemente, las condiciones del país de ninguna manera son festivas. El desempleo es una constante y, a pesar de los anuncios oficiales, a lo largo y ancho del país miles de mexicanos carecen de empleo formal y se refugian en la informalidad para lograr la subsistencia del día, sin prestaciones ni seguridad social. Los mexicanos, asalariados o no, desde el primero de enero nos encontramos con un alud de aumentos cortesía del gobierno usurpador que para “vivir mejor”, con el aval del PAN y el PRI, nos regala la mayor alza de impuestos directos e indirectos de los últimos 30 años.
En las vacaciones decembrinas, dos gasolinazos nos amargaron la navidad, y en enero nos aplicaron el tercero y ahora pagamos ocho centavos más por litro de gasolina magna y el diesel y nueve centavos más por cada litro de premium, además regresa el aumento mensual en el precio de estos combustibles. También se elevó el precio del gas doméstico y de la electricidad, esta última con aumento del 4 por ciento para los usuarios de menor consumo, pero si usted rebasa el consumo mínimo de 75 kilovatios mensuales el aumento podrá ser hasta del 20 por ciento. Viajar por carretera costará más, ya que las autopistas de cuota elevaron su tarifa; y qué decir del IVA, que es ahora 16 por ciento; de igual forma, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) pasó del 28 al 30 por ciento, de ahí que si usted gana más de 10 mil 298 pesos bajará su percepción mensual en la medida del aumento del impuesto. Pero la cosa no para ahí, pues si cuenta con televisión por cable pagará más por ella, así como por los servicios de telefonía y de interconexión, y no sólo eso, si usted tiene la fortuna de guardar en el banco dinero en efectivo, a partir de este mes y en adelante le cobrarán un 3 por ciento de impuesto por aquellos depósitos que excedan los 15 mil pesos, y si usted disfrutaba de una cervecita dominguera o una cubita pues eso también le costará más; de la misma manera, los fumadores habrán de pagar más por su adicción; asimismo, el impuesto a los premios obtenidos en juegos y sorteos pasa del 20 al 30 por ciento, pero no se asuste, pues por un lamentable olvido de los legisladores quedaron excluidas las damas chinas y las canicas.
Esta situación, sin duda, provocará el aumento en los precios de todos los bienes y servicios, incluyendo los de la canasta básica. Por lo pronto, ya aumentó el precio de la leche, y pronto vendrá el de la tortilla, el pan, los huevos, el transporte, etcétera. El caso es apretar el cinturón hasta la asfixia, hasta que ya no se pueda más, hasta ser cada vez más pobres.
Todo esto forma un caldo de cultivo muy peligroso, pues alienta la irritación social. A 100 años de iniciada la revolución es el momento de reflexionar acerca de lo que se hizo desde entonces hasta ahora, lo que se dejó de hacer y lo que se hizo mal; preguntarnos ¿por qué no se alcanzaron los objetivos de la Revolución Mexicana: democracia, justicia e igualdad.
Festejemos, entonces, por una nueva revolución, ésta de las conciencias, que nos permita lograr los cambios que la sociedad mexicana demanda y merece y juntos empujar un cambio a este sistema que, bajo el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional, tiene al país en condiciones de pobreza y desigualdad.



El pésimo balance de los primeros tres años de Calderón


Alejandro Manrique Soto
Rebelión

Felipe Calderón lleva tres años en la presidencia de la República. ¿Cuál es el balance que se puede hacer de su estancia en el cargo?


Antes que nada es necesario acudir a la memoria y recordar la forma en que asumió el poder. No se puede olvidar que, a pesar de algunos escépticos o cómplices, llegó a la presidencia de la República por medio de un fraude, el cual no fue exclusivo del resultado de los votos emitidos en las urnas, sino que se fue tejiendo poco a poco a lo largo de la campaña electoral y aún antes con una guerra de medios sucia y tramposa.


Entonces tenemos como primer elemento de este esbozo de balance que la presidencia de Calderón fue producto de un fraude electoral hecho a todos los habitantes de la nación y queriendo engañar a los habitantes y gobiernos del mundo entero. Esto definitivamente es un mal comienzo, ya que en la opinión pública nacional los que no creyeron que esa elección fue fraudulenta, al menos si se quedaron con una sensación de duda, lo que le quita legitimidad como primer mandatario.


Pero, una vez en el cargo, ¿qué es lo que ha hecho con el país? Acerquémonos un poco a los resultados obtenidos hasta el momento y comparémoslos con sus promesas de campaña y con su discurso cotidiano.


En el tema de la economía lo que podemos observar es que, a nivel general, ésta se encuentra en un completo desastre. Las finanzas públicas están por los suelos. El PIB tuvo una caída vertiginosa de la cual no hay visos de su recuperación. Se estima que cayó hasta un -7.5% lo cual ya es de gravedad para cualquier economía del mundo, incluidas las economías más sanas, lo cual no es nuestro caso.


El gobierno federal, por su parte, se defiende argumentando que esa caída, y su consecuente crisis, se debió casi en su totalidad al colapso económico que sufrió la economía de los Estados Unidos y a los problemas económicos a los que arrastró a la mayoría de los países del mundo.


Si bien es cierto que nuestro país está estrechamente vinculado a la economía de EEUU y que cualquier problema que éste tenga repercutirá de manera sensible en nuestras finanzas, la verdad es que los encargados de afrontar los conflictos económicos que se avecinaban no actuaron con la rapidez ni la eficiencia con que debieron hacerlo tal y como es el caso de otros países del mundo como Brasil, China, India y Uruguay, entre otros, cuyos gobiernos tomaron medidas acertadas para formar un blindaje y no permitir daños, o al menos no tan graves en sus economías. Aquí es necesario señalar que el gobierno federal no hizo lo propio, lo cual lesionó a nuestro país. Por otro lado recordemos que incluso antes de que se declarara la crisis en el país del norte, nuestras finanzas no eran de lo mejor.


Lo anterior nos da cuenta de que el proyecto económico de Calderón, si es que lo hay, no ha contribuido a superar la larga crisis económica en la que está sumido el país desde hace ya mucho tiempo. Los indicadores económicos nos dejan ver que no sólo no ha habido aunque sea una pequeña mejoría en estos tres años de gobierno, sino que no se vislumbra a corto, medio, ni largo plazo que eso vaya a suceder. Del mismo modo se vislumbra que ni siquiera existe la intención, por parte del equipo de Felipe Calderón, de hacer que esta situación dé un severo cambio de rumbo y encauce por otros caminos la economía del país. No vemos un interés real en el grupo en el poder para mejorar la situación de las finanzas, lo cual traería consigo la posibilidad de tener un mayor ingreso en la arcas de la nación y con ellos poder dar un giro en el aspecto del desarrollo social, el cual se encuentra postrado en muchos aspectos tales como son el desempleo, la pobreza, la falta de inversión en el mercado interno, la industria, el campo, la educación, la vivienda, la salud, seguridad y un sinfín de temas que se tienen prácticamente abandonados y sin posibilidad de desarrollo, en buena medida por falta de recursos y en otra buena porción por falta de interés real en que ello suceda. El grupo en el poder tiene sus prioridades, intereses, compromisos y deudas que debe cumplir y pagar, dejando en un segundo o tercer plano el desarrollo del país. Más adelante tocaremos algunos aspectos del desarrollo social mencionado arriba.
II
En el artículo anterior afirmamos que en los tres años de la presidencia de Calderón la economía se encuentra en un estado deplorable, y que eso se vio agravado con la crisis de EEUU, pero solo agravado, lo cual no quiere decir que haya sido la causa principal tal y como nos quieren hacer creer los voceros del gobierno y el propio presidente.


Esta situación de crisis generalizada en la economía nos lleva a plantear que sin una acumulación de recursos no es posible desarrollar otras áreas prioritarias del funcionamiento de la sociedad tales como el trabajo, la vivienda, alimentación, educación y cultura entre otras.


Durante la administración calderonista se han desatado algunos índices que llaman la atención de manera especial. Tal es el caso del que afirma que la pobreza en el país aumentó hasta llegar al 80% de la población, lo cual nos dice que prácticamente algo más de 80 millones de personas en México son pobres, tomando en cuenta que la población nacional se calcula en 115 millones aproximadamente. El caso es que con un 80% de pobres en el país, y lo que es aun más alarmante, sin planes ni perspectivas de desarrollo a futuro estamos frente a un fracaso total y rotundo de la actual administración federal panista.


En el aspecto del trabajo, tenemos una precarización de éste en todos sus aspectos. La flexibilidad, la superexplotación, la subcontratación, las violaciones permanentes de los covenios colectivos y la tendencia a desaparecer la contratación colectiva y dar prioridad a la individual con todo lo que ello implica, son elementos cotidianos dentro del mundo laboral. Sumado a esto está la actitud cómplice de las autoridades federales en materia de trabajo, que hacen todo lo posible por aplicar los elementos necesarios orientados a borrar todo derecho de los trabajadores y dar así las ventajas necesarias para el desarrollo de la burguesía del país representada por las diferentes cámaras patronales y por el gobierno derechista de Calderón y así permitir el predominio del capital sobre la clase trabajadora de México.


En relación con la generación de empleos, que tanto prometió Calderón en su campaña presidencial, los resultados han sido contrarios a lo esperado. Las cifras avanzan en sentido opuesto. La pérdida de empleos se suma a la creciente población en edad de trabajar y que no encuentra trabajo, la cual cada año aumenta y hace crecer el índice de desempleo.
Bajo estas condiciones, miles de jóvenes que egresan de los niveles superior, medio superior, así como de la educación técnica en el bachillerato, o de la secundaria y primaria, ven frustradas sus expectativas de ingresar al mundo laboral con un trabajo digno y creativo, y aquellos que ingresan son contratados en situaciones precarias, con sueldos bajos, horarios y cargas de trabajo excesivas que les impiden continuar con su desarrollo académico-profesional. De esta manera las expectativas de crecimiento de la nación se limitan aún más, al no poder emplear de manera formal al potencial, talento, conocimiento, entusiasmo y capacidad de sus jóvenes.


La falta de creación de trabajos y el desempleo ya existente hacen que el ingreso de las familias se vea mermado y su distribución se reduzca en cada miembro de la familia originando condiciones de vida más precarias y haciendo aumentar rápidamente el índice de pobreza de la población y también haciendo crecer la pobreza extrema, la miseria y el hambre.


La crisis económica en el país golpea a todas las demás áreas del desarrollo social. Los aspectos relacionados con la alimentación, salud, vivienda, educación y cultura, rubros fundamentales para la medición de las condiciones de vida y bienestar de la población, han sentido de manera especial los efectos del estancamiento y la caída de la producción.


A tres años de la administración calderonista, esta situación de caos en la economía del país está lejos de sus promesas de campaña electoral, así como de los discursos que su “…camarilla gris, ineficaz y servil” (como los llama Julio Hernández López en su columna Astillero del periódico La Jornada del 23 de Octubre del 2009) nos recita de manera cotidiana.


Para cerrar con broche de oro, este año se anuncian aumentos en el precio de la gasolina y el diesel, así como un aumento de 20% en café, azúcar y refrescos, mientras que el aumento salarial fue de apenas del 2,6 al salario mínimo.


Frente a este panorama de fin de año y la falta de expectativas no sólo para el 2010, sino para los tres años restantes del gobierno del calderonato, es preocupante la creciente descomposición de los diversos aspectos sociales que repercuten directamente en el ánimo de la gente y de la nación en su conjunto. Es urgente un cambio de rumbo en las políticas de desarrollo social, el cual al parecer no está en la agenda del gobierno federal. ¿Acaso estarán esperando que brotes de rebelión, fuertes protestas a nivel nacional y levantamientos de diversa índole les indiquen que llegó la hora de corregir el rumbo?
III
El gobierno de Felipe Calderón ha llevado la economía del país a una situación calamitosa, lo cual aumenta el riesgo de posibles estallidos sociales que pueden salirse del control estatal y desencadenar movilizaciones de gran envergadura.


Los sectores fundamentales del desarrollo social se han visto afectados por el estancamiento de la economía, por lo que vemos que las áreas del empleo, vivienda, salud, educación entre otras, no sólo no han podido desarrollarse, sino que han sufrido retrocesos significativos, además de que en algunos de ellos se han manifestado señales que son de llamar la atención.


Hemos visto a lo largo de estos tres años de gobierno panista, que la tendencia a privatizar áreas estratégicas de la economía continúa, e incluso han intentado ir más lejos que el gobierno predecesor de Vicente Fox, también de extracción panista.


Al analizar los tres años del gobierno calderonista hemos podido observar un fenómeno interesante, a causa del cual se han precipitado a tomar decisiones que habían venido guardando o mostrando con mucha cautela. Al parecer el hecho de haber perdido la mayoría en el Congreso de la Unión frente al PRI en las elecciones intermedias y haber quedado subordinados a éste en la toma de las decisiones de mayor importancia para el país, por un lado, y por el otro los catastróficos resultados en prácticamente todas las áreas del gobierno federal, con especial mención de la lucha contra el narcotráfico y la seguridad de la población, los miembros del gobierno federal se han lanzado de manera burda y precipitada a conseguir lo que tenían planeado y aún no han logrado obtener.


Tal es el caso del decreto de extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro la cual ya sin el sindicato de electricistas (SME) y sin trabas de ninguna índole representa un enorme negocio (recordemos el servicio de fibra óptica que de ahí se deriva) para algunas manos empresariales estrechamente vinculadas al gobierno, que seguramente le están cobrando los favores prestados para lograr el espurio ascenso de Calderón a la presidencia. La manera burda en que han procedido, violando en diversas ocasiones la legislación vigente en materia laboral y con ello la Constitución, dan cuenta de cierto grado de desesperación, por no haber cumplido aún con lo pactado con los sectores de la burguesía nacional y extranjera que ahora exigen resultados. De esta manera veremos en los tres años que restan, un gobierno acrecentado en sus acciones de privatización (en especial la de PEMEX que vienen intentando desde el inicio del sexenio), saqueo, represión y divulgación de su ideología de derecha.
En el punto de la derechización es importante señalar el giro que se está dando hacia ese tema en algunas áreas de la política nacional. Hemos sido testigos en el presente año del concubinato entre el PAN y el PRI en el tema del la ley antiaborto la cual ya cuenta, hasta la fecha, con 18 congresos estatales que han echado para atrás la ley que permitía el aborto en sus entidades. Es importante destacar la activa participación del priísmo en la promoción y aceptación de esta iniciativa conservadora que es a todas luces retrógrada y antidemocrática. Por otro, en esta campaña de derechización, está la oposición a los libros de texto para educación primaria y secundaria que avala año con año la Secretaría de Educación Pública (SEP) y que molesta en extremo a los sectores ultraderechistas de la sociedad mexicana.
El caso extremo fue la quema del libro de Biología de 1º grado de Secundaria en la ciudad de León, Guanajuato, en la que tuvo una importante participación la regidora panista de dicha ciudad entre otras dirigentes de grupos derechistas cercanos al PAN. Asimismo hemos visto un aumento de la ideología conservadora en programas de televisión abierta que ponen especial énfasis en contenidos de carácter religioso en donde los milagros de santos y vírgenes son el punto central en la solución de los problemas de los protagonistas. Evidentemente los medios televisivos aprovechan la difícil situación por la que atraviesa la población y dirige sus mensajes de corte religioso-conservador en una lucha ideológica en la que el Estado de derecha no hace nada por regular.


Un acontecimiento más reciente es la aprobación de matrimonios entre personas del mismo sexo, así como la posibilidad de la adopción por parte de estas parejas, aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, frente a lo que ni tarde, ni perezosos los guardianes de la moral y las buenas costumbres, encabezados por los diputados panistas y la representación de la iglesia católica nacional, se soltaron el pelo y desenvainaron la espada para cortar de tajo semejante felonía a la decencia y a la familia monógama conformada por hombre y mujer (en ese orden) que es la piedra angular del catolicismo en México, el Vaticano y el mundo. Y quien lo dude que vea al próximo candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, quien ya fue a pasar lista con el Papa para recibir la bendición de sus próximos enlaces: el conyugal con su señora novia, y el político, con el hoy cabizbajo partido en el poder.


De esta manera observamos una ofensiva en el terreno de la difusión de las ideas, en la que una derecha torpe, boba y sosa quiere convencer a la sociedad mexicana que el mejor camino es el de la abnegación y el conformismo y que a nadie se le ocurra celebrar los 200 años de la guerra de Independencia y los 100 de la Revolución Mexicana de manera violenta; no, nada de eso… solo festejos pacíficos y sin visos del contenido rebelde que ha marcado la historia de nuestro pueblo.


Vemos pues que se está formando una amalgama de grupos derechistas que quieren transmitir el poder en el 2012 sin mayores problemas al hoy resurgente PRI, para lo cual los acuerdos bajo el agua están a la orden del día. Todo ello, claro, apoyado al 100% por los poderes fácticos concentrados en el duopolio televisivo y sus reproductoras de la radio, aliados incondicionales de la derecha en México, EEUU y buen parte de América Latina. Así van las cosas a tres años del calderonato.
IV
El balance hecho al gobierno de Calderón en sus primeros tres años es, hasta el momento, negativo. No se ha cumplido con las expectativas de desarrollo que se esperan de cualquier administración gubernamental en cualquier parte del mundo y tampoco se vislumbra en el futuro que ello vaya a ocurrir, por el contrario la situación de la economía es cada día peor.


En el terreno político se refleja la situación general que priva en el país, en especial en la economía y en las áreas estratégicas de desarrollo social. Como ya señalamos al inicio de los tres artículos anteriores, Felipe Calderón entró literalmente por la puerta de atrás reafirmando así lo que fue su elección a la presidencia de la República, un robo, un fraude, un engaño.


Con un inicio tan lleno de dudas, cuestionamientos y sobre todo ilegitimidad, se antojaba desde un principio que el sexenio de Calderón estaría plagado de dificultades y tropiezos… y así ha sido. Con la intención de obtener algo de legitimidad se lanzó inmediatamente después de asumir el cargo a una lucha fraticida en contra del crimen organizado y en especial del narcotráfico. Anunció a bombo y platillo una lucha sin tregua ni cuartel en contra de estas organizaciones y logró llamar la atención de la opinión pública nacional e internacional.


Sin embargo, a lo largo de su cruzada las cosas se le fueron complicando y más aún, saliendo de control. Repitiendo errores de experiencias en otros países, implementó una estrategia que ha demostrado su ineficacia y su enorme gasto de recursos públicos, así como la asonada de violencia que hasta la fecha, en nuestro país, lleva la cantidad aproximada de quince mil muertos relacionados con esta lucha. Expertos en el tema aseveran que no se están llevando a cabo las medidas correctas y lo peor del caso es que los resultados dan la sensación de que el gobierno ha fracasado, y que el problema ya se le salió de control. Por otro lado Calderón ha cedido terreno frente al gobierno de Washington en esta lucha, al permitir que poco a poco se vaya entrometiendo en asuntos nacionales bajo el pretexto de la lucha antinarcóticos.


En relación con el quehacer político y su relación con los partidos políticos del país y el mundo electoral, su desempeño no ha tenido la contundencia esperada, sobre todo en de un gobierno que inició con el pie izquierdo. Se ha caracterizado por ser soberbio, prepotente, intolerante, ignorante y represor. Los encargados de llevar a cabo las relaciones con las diferentes fuerzas políticas no han sabido tender puentes, impulsar diálogos y ya no se diga alcanzar acuerdos mínimos para buscar soluciones a los problemas que más aquejan a la nación.
Después de las elecciones intermedias en las que el PAN perdió frente al PRI la mayoría en las cámaras de diputados y senadores, así como gobernaturas y municipios que eran de extracción panista, Calderón cambió su discurso llamando al diálogo y la concertación para, ahora si, “trabajar unidos” en un intento desesperado por lograr acuerdos y dar cauce a los planes que en materia de legislación tienen pendientes. Sin embargo, lo que observamos es a un presidente de capa caída, subordinado a otra fuerza política y que no tiene un gabinete con la capacidad de elaborar iniciativas con las que pudiera sentarse a dialogar con los diferentes sectores de la política nacional y tratar de alcanzar algunos acuerdos de la mayor importancia para el país.
A tres años de su gobierno, Calderón se ve derrotado y sin ánimo de dar batalla. Da la impresión de que el PRI ya tomó el control de la vida nacional y que las negociaciones para la sucesión presidencial de 2012 es lo que está en primer lugar en la mesa de negociaciones. Al gobierno federal no le queda más que allanar el camino para el ascenso a la presidencia de Enrique Peña Nieto, actual gobernador priísta del Estado de México, y para ello tendrán que hacer el trabajo sucio en lo que resta del sexenio, tal y como ya vimos con el caso de la extinción de LFC y el golpe que intenta desmantelar al SME, uno de los sindicatos más combativos y solidarios con las diversas luchas populares en la historia del país. En lo referente a su relación con los movimientos populares y las diferentes demandas que se plantean, su respuesta ha sido la prepotencia, la negativa y la represión. Esta actitud ha llevado a grandes sectores de la sociedad mexicana y a la mayoría de los movimientos sociales a desconfiar cada vez más del gobierno federal y a no creer ya en los discursos grises y ramplones que día con día nos recetan los medios aliados y cómplices de la clase en el poder, que a tres años de gobernar han demostrado su ineficiencia, ineptitud e incapacidad.


2010: Indignación, no desesperanza
Álvaro Delgado

MEXICO, DF, 4 de enero (apro).- Frente al capitalismo de amigos que ha concentrado la riqueza en una minoría insaciable que ha enviado al infierno de la miseria a más de la mitad de los mexicanos, cuyo más reciente peón es Felipe Calderón, México afronta este 2010 una encrucijada: La fatalidad o el cambio.
La disyuntiva va más allá de los procesos electorales que se desahogarán este año en la mitad de los estados de la República, no sólo porque ningún partido político --menos los de la derecha-- enarbola un programa de auténtica transformación, sino porque a la nación le urge una radical regeneración de su vida pública.
El riesgo de no reencauzar para bien el país no es sólo el “estallido social” del que todo el mundo habla como una posibilidad, pero nadie hace lo suficiente para evitarlo, sino una guerra civil que --como está demostrado en la historia-- es la peor de las confrontaciones por ser entre compatriotas.
Detrás del poder económico y político --el entramado de intereses que impuso y sostiene a Calderón-- está también el poderío militar, policiaco y mediático para la represión contra quienes tienen la convicción de que en México no sólo es necesario sino urgente un cambio auténtico que arranque de raíz tanta simulación.
Está más que claro: De Calderón y de la coalición de intereses que con él cumple medio siglo en el poder sólo pueden esperarse desgracias, como lo acredita la escalada de precios vigente por su vileza de aumentar el precio de los energéticos y sobre lo que ni siquiera tiene gallardía de asumir.
Frente a tal inquina, que tiene polarizada a la sociedad por la profunda desigualdad auspiciada por el capitalismo de amigos que instauró Carlos Salinas desde el sexenio de Miguel de la Madrid --una simbiosis de políticos-empresarios traficantes de influencias--, los mexicanos pueden optar por la desesperanza que adormece o las acciones que nacen de la indignación.
Es falso que los mexicanos estén predestinados a la mediocridad y a la miseria que han impuesto las minorías a través de la historia, prueba de lo cual es que se generaron justamente los movimientos de Independencia y Revolución que este año cumplen dos y un siglo respectivamente.
La prueba de que la transformación es posible lo representa, también, el triunfo de la inteligencia liberal con la Reforma sobre el fanatismo clerical, cuyos herederos son la derecha panista y priista y a menudo también perredista que creen que los mexicanos pueden ser engañados todo el tiempo.
Dicen los viejos que cada cien años el pueblo se enoja. Y sí: Es preferible la ira que la indolencia, la irritación que la mansedumbre, la inteligencia a la estupidez…


Apuntes


Luis Héctor Álvarez, el artífice junto con Carlos Castillo Peraza y Diego Fernández de Cevallos del pacto con Carlos Salinas para legitimar el fraude de 1988 que profundizó el capitalismo de amigos vigente, ha sido degradado otra vez en la alta burocracia. Dejó la dirección de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y ahora encabeza la Oficina para la Atención a Grupos Vulnerables. En lo que ha terminado el único prócer vivo de la derecha… Su sustituto en esa entelequia es Xavier Abreu, a quien Calderón sacrificó haciéndolo perder para entregar el gobierno de Yucatán al PRI como premio a su toma de posesión… Asciende en el gabinete, a la dirección general de gas natural de Pemex, otro amigote de Calderón, Jordy Herrera, quien fue su secretario particular. Es una posición clave para los grandes negocios. El saqueo, pues…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx



Los buenos deseos… de venganza
A Puerta Cerrada
Marcela Gómez Zalce

•Política
Y sigue la guerra dando
• Lista de espera

La verdad, mi estimado, es la misma en todas partes. Idóneos los deseos de Felipe Calderón para que millones de mexicanos disfruten, gocen y se emocionen ante la adversidad de Vivir Mejor este aciago 2010, que promete una cascada de movilizaciones sociales ante el talento mostrado por el gymboree (con minúsculas) en el poder (del no poder) para (des)gobernar estos últimos tres años. Nada como escuchar la melodiosa voz presidencial desde la tranquilidad de Acapulco, territorio totalmente Beltrán Leyva, anhelando que este sea un buen año. Un año para celebrar con alegría y patriotismo para preservar lo logrado en 200 años y de ahí se aventó su desgastado rollo —que seguramente repitió ayer en la pantalla (so utterly boring)— sobre su guerra contra el organizado crimen que continuará en la misma ruta... fallida.
Chingón.
Calderón le advierte al sonriente respetable que la descomunal madriza, la ola de sangre, los plomazos sin ton ni son, los operativos sin estrategia, los simpáticos pitazos, las célebres denuncias ciudadanas, el criminal fuego cruzado, las balas perdidas, la prepotencia aderezada de impunidad, la violación a los derechos humanos y las producciones de García Luna seguirán sin modificación alguna.
Diecisiete mil muertos en su sexenio no son un punto de partida relevante, mucho menos los pésimos resultados. El éxito de su irreflexiva aventura ha logrado tener trigger happy a los revoltosos y en un peligroso desgaste a nuestras fuerzas armadas… que han comenzado a sentir el rigor del escrutinio del gobierno de Estados Unidos que pronto estrenará oficina para colocar los puntos sobre las íes en la cadena de mando, yes?
O sea, la aventurita de Felipe para legitimarse le abrió la puerta a los güeritos para meterse en cualquier asunto que consideren una amenaza a su seguridad nacional y el actual desmadre de su patio trasero que ya trastocó la relativa tranquilidad de sus calles les ha dado la justificación ideal para comenzar a operar cualquier tipo de divertida travesura geopolítica. ¿Me sigue?
Porque no importa qué tanta piruetas se hagan, my friend, la droga seguirá llegando a ese mercado y el dinero seguirá circulando por su sistema bancario… el problema es que se ha salido un poquito de control la situación y hay demasiados traviesos con sus socios disputándose precisamente esa gran plaza. Y como al parecer el memorable Premio Nobel de la Paz está feliz desarrollando más guerras contra el mentado terrorismo, México no escapa el original radar con sus tres mil kilómetros de frontera y su porosidad en el sur.
De tal manera que nuestros inquietos vecinos necesitan poner orden en el desorden del narcotráfico. Orden en el desorden de quién tiene All Access Pass para meter la atractiva mercancía por su frontera y mantener en la nube sideral a la inmensa población adicta a las sustancias exóticas. Eso sin mencionar el gran negocio que también es… la guerra. Y este (des)gobierno se ha prestado para la sistemática violación a nuestra soberanía bajo pretexto whatever, donde resalta el tema de la confianza. Y aquellos no confían en estos…
Sobre todo cuando, poniendo un ingenuo ejemplo, mi estimado, observan cómo un secuestrador de aviones es tratado cual rock star codeándose en fotografías con el titular de la SSPF y algunos mandos militares, amén del aparatoso despliegue mediático para “rescatar” a los rehenes… estrategia que choca con los recientes acontecimientos en un avión de Delta y con un pasajero en el aeropuerto de Newark que por pasar por una puerta equivocada, armó literalmente una sinfonía de neurosis colectiva.
La confianza en una batalla contra los revoltosos es fundamental. Felipe puede seguir repitiendo su desgastado sonsonete pero la realidad seguirá demostrándole el fracaso de su estrategia… aunque con un simpático ingrediente más.
Hoy, el organizado crimen le dio una probadita a su desorganizado (des)gobierno con la imperdonable ejecución de familiares de un elemento de la armada. Probadita que güeros y troyanos deben leer con mucha cautela. Probadita que aún no digieren y que, con la unilateralidad de su guerra, están desatando a los demonios.
A ésos que tienen la radiografía completa de la corrupción y que dejaron claramente firmado que esto no se acaba hasta que se acabe. Y la reciente detención vulnera el tablero. Ahora sólo basta sumar, my friend, que el enemigo a vencer es… el desempleo. Porque en el abecedario criminal hay lista de espera. Y apetito de venganza.
gomezalce@aol.com




Desvaríos de la fantasía
2010-01-06
Guillermo Fabela Quiñones
Apuntes
Comienza el año 2010 con los peores augurios posibles, incluida la posibilidad de un gran estallido social, de acuerdo con análisis hecho por la revista británica “The Economist”. Sin embargo, Felipe Calderón sigue terco con su cantaleta de que “vamos bien” y que éste será “un buen año”. Con tan absurda actitud, pues sobrepasa los límites de la demagogia, que lo único que consigue es enojar aún más a la ciudadanía. ¿Qué caso tiene hablar por hablar cuando lo único sensato en este momento es callar? Así ocurre cuando se carece de un elemental conocimiento de la realidad, y se actúa conforme a los desvaríos de una mente obnubilada por la fantasía.
Hay más sensatez en la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), como lo deja ver el comunicado que hizo público anteayer, en el que reconoce que ante los elevados niveles de pobreza en que subsiste la mitad de la población, “no existen muchos elementos para festejar” las efemérides que conmemoramos los mexicanos este año.Acepta que nuestro país es uno de lo que presentan mayor desigualdad en el mundo, por lo que recomienda iniciar una transformación “mediante la participación ciudadana, la búsqueda de coincidencias y la construcción de acuerdos”.
En efecto, urge llevar a cabo acciones correctivas que permitan evitar una catástrofe anunciada, la cual Calderón parece ser el único que no vislumbra. Él sigue aferrado a su posición acomodaticia de verlo todo de color de rosa, cuando en realidad los únicos colores en el territorio nacional son los que van del gris al negro azabache. Sin embargo, la Coparmex tampoco se da cuenta que puede ser ya demasiado tarde para hacer lo que recomienda, debido al empeño de la oligarquía –de la que algunos de sus miembros más conspicuos forman parte-- en seguir apoyando incondicionalmente a un “gobierno” que no ata ni desata.
Parece que por fin comienzan a darse cuenta, los oligarcas más atentos a la realidad objetiva, que se rebasaron límites que permitían cierta gobernabilidad, la que en este momento se encuentra en franco deterioro por el rotundo fracaso del PAN como partido gobernante. Los hechos son demasiado contundentes para tratar de ocultarlos como pretende Calderón, usando la demagogia más pedestre y derrochando recursos del erario en propaganda inútil que sólo contribuye a provocar un mayor enojo entre la población. Ahora una fracción importante de la oligarquía comienza a preocuparse por el descalabro de una “administración pública” sin rumbo y sin estrategia, y reconoce que “estamos en la disyuntiva” de quedar atrapados en las inercias del pasado, o aspirar a ser una nación “libre, democrática y próspera”.
Sobra razón a la Coparmex al hacer tal señalamiento, el cual debió haberse hecho hace tres años, cuando México estuvo en el umbral de un nuevo rumbo que favoreciera el desarrollo social y el crecimiento económico, en lo que hubiera puesto énfasis el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador porque no le quedaba otra opción y tal era el compromiso adquirido con el electorado. En cambio, contra toda legalidad, apoyaron el fraude que abrió las puertas de Los Pinos a Calderón, y ahora todos los mexicanos, incluida la oligarquía, sufrimos las consecuencias: catástrofe económica sin precedente, desempleo a niveles alarmantes, inseguridad pública como nunca se había visto, descomposición social generalizada, pérdida irreparable de la soberanía nacional.
Aún así, Calderón pide a los mexicanos que “en cada hogar haya mucha armonía, mucha paz y felicidad”, palabras que a los oídos de más de setenta millones de mexicanos suenan a burla sangrienta, pues lo que menos hay en esos hogares es armonía, paz y felicidad; sí, en cambio, mucha hambre, mucho descontento y zozobra, y mucha infelicidad porque la mayoría de sus miembros en esos hogares no tienen un futuro asegurado. Con cuanta razón, como se dice en Proverbios 17:13, “Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus cachorros, que con un fatuo en su necedad”, esto debiera tenerlo muy en cuenta la oligarquía, pues “El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará y no será oído” (Proverbios 21:13). De ahí la pertinencia del análisis de “The Economist”. Es la última llamada a escuchar el clamor de los millones de miserables de este desdichado país.


gmofavela@hotmail.com

martes, enero 05, 2010

SERGIO CORTÉS SÁNCHEZ : CARPETA "Z"


CARPETA
“Z”

ENCUESTA

SERGIO CORTÉS SÁNCHEZ

La última letra de nuestro alfabeto es el título de una novela política escrita por el periodista y literato Vassilikos y llevada al cine por Costa Gavras hace cuatro decenios; fue un film muy visto y laureado en aquellos años. Es también el segundo apellido del heredero de la Casa Puebla, a quien afanosamente tratan de posesionar para ungirlo como candidato del PRI a la gubernatura. De los colaboradores cercanos del actual gobernador de Puebla, el “señor Z” es quizás el menos carismático, el más vulnerable y el más débil electoralmente en el municipio de Puebla, donde los ciudadanos que ahí radican le tienen desconfianza.

Durante el año que hoy concluye aplicamos una decena de encuestas de opinión sobre los precandidatos priistas a la gubernatura de Puebla; en algunos casos se indagó sobre qué tanto son conocidos, la confianza generada y su potencial de voto; en otros casos se confrontaban con los precandidatos panistas o se valoraban respecto a otros precandidatos del mismo partido. En todos los casos, las encuestas fueron telefónicas y se circunscriben al municipio de Puebla. El denominador común fue que siempre Blanca Alcalá fue puntera, en segundo término se ubicó Enrique Doger y en tercero, Javier López Zavala; los dos primeros, siempre aventajaron, en el mano a mano, a los precandidatos panistas, no sucedió lo mismo con el “señor Z”, quien es superado por la y el candidato del PAN. Al cierre de año, Zavala crece en penetración y Alcalá y Doger menguan en intención de voto, pero no al punto de invertir las preferencias registradas.

En los pasados meses de marzo, julio, noviembre y diciembre realizamos sendas encuestas sobre los precandidatos priistas a la gubernatura de Puebla, con esa base elaboramos el perfil de los tres principales precandidatos del PRI a la gubernatura de Puebla que les presentamos en esta edición: la ventaja de Alcalá sobre Zavala es de 2 a uno, y la de Doger a Zavala, de 1.5 a uno. Del voto potencial de Blanca Alcalá, 13 por ciento procede de ciudadanos que no se identifican con ningún partido, 10 por ciento de ciudadanos que se identifican con partidos diferentes al PRI y 23 por ciento es priista; del total de votos de Enrique Doger, 10 por ciento procede de ciudadanos apartidistas, 8 por ciento de adláteres de partidos no priistas y 16 por ciento, de ciudadanos priistas; del total de votos de Javier López Zavala, 4 por ciento es de apartidistas; 4 por ciento de simpatizantes de partidos no priistas y sólo 15 por ciento es del PRI. El “señor Z” es el candidato con menor potencial de crecimiento dentro y fuera de su partido. De los tres precandidatos mencionados es el más repudiado en el municipio de Puebla; para potenciar su crecimiento requiere de un candidato a la presidencia del municipio de Puebla popular, de esos que no cante tan mal a Joan Manuel o de que su principal contendiente salga dividido del actual proceso interno de selección de candidaturas.

JAIME ORNELAS DELGADO : Al finalizar el año


TENDAJÓN MIXTO
Al finalizar el año


JAIME ORNELAS DELGADO

NO SE METAN...

Es difícil entender al señor Norberto Rivera Carrera, cardenal de la iglesia católica, cuando defiende el matrimonio tradicional que, según él, tiene los “valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad”. Si de verdad eso lo creyera el cardenal tendría, por lo menos, un matrimonio así, y sin embargo ha renunciado de por vida a tantos “valores fundamentales” como dice tiene ese tipo de unión.

La ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de adopción de niños por este tipo de uniones, aprobada recientemente en el Distrito Federal, ha desatado un falso debate; en tanto la iglesia católica, si bien puede prohibir esos matrimonios y no realizarlos a su interior e, incluso, pude imponer castigos que no violen la ley civil, es decir, puede excomulgar o expulsar de su seno a los posibles cónyuges pertenecientes a ese rito y hasta decidir echarles agua bendita a los infractores, no puede imponer sus reglas a la sociedad civil. Es decir, ni la iglesia católica ni ninguna otra tiene capacidad para impedir que los ciudadanos se casen apegándose a la ley. El matrimonio, entiendo, es un contrato civil, en consecuencia puede realizarse, si así lo desean, entre personas de igual o distinto sexo, nada en la Constitución Política lo impide, la voluntad de las partes es suficiente.

Es un falso debate, entonces, plantear en un Estado laico si la iglesia permite o no el matrimonio civil entre personas del mismo sexo. Simplemente no es asunto de su incumbencia, sino exclusivamente de quienes deciden llevarlo a cabo y cumplen los requisitos impuestos por la propia ley.

Finalmente, el hecho, me parece, tiene un significado más simbólico que real. En estos tiempos, cuando los propios heterosexuales ya no se quieren casar y se habla en todos los tonos de los infortunios de la vida matrimonial o ahora que las uniones conyugales duran, tanto como los amores eternos, menos que un cubo de hielo en un jaibol, se les autoriza a los homosexuales a realizarlo. Un poco tarde, quizá, la reivindicación, pero justicia al fin que corrige una discriminación inaceptable y la justicia siempre será bienvenida, a pesar de las mentes retrogradas que acechan al Estado laico.

APAGÓN

Me tocó pasar la cena de Noche Buena en una zona del estado de México que era atendida por la LFC. Todo transcurrió normalmente, si normal se puede llamar al apagón que ocurrió en plena celebración. Los anfitriones explicaron que para ellos se ha vuelto cotidiana la interrupción del suministro de energía en cualquier momento y a toda hora; además, decían, hasta el momento no llegan los recibos y el desempleo en la zona se agudiza. Es el caso del propietario de un pequeño restaurante que atendía a los electricistas de una subestación localizada en esa zona y que, supongo, por falta de personal no se ha podido echar a andar. Buena parte de sus clientes desparecieron y los que quedaron son insuficientes para seguir operando, por tanto tuvo que cerrar despidiendo a tres empleados que, con el propietario, se suman a los 44 mil miembros del SME lanzados al desempleo por Calderón y Alarcón. Ese ejemplo es uno de los muchos efectos que ha tenido sobre el empleo indirecto el cierre absurdo de la LFC.

La subestación languidece, los trabajadores tienen un campamento en sus puertas y acuden a la solidaridad de los transeúntes y mantienen viva la esperanza de que su lucha no será en vano.

Nosotros, como ellos, estamos seguros de la victoria final. Pero como esas victorias no las regala nadie y no basta tener razón para triunfar, habrá de sostenerse la resistencia civil pacífica, hoy más que nunca justificada por la vesania de un régimen que sólo encuentra apoyo en los dos pilares tradicionales del conservadurismo: las fuerzas públicas y la jerarquía eclesiástica. Y ambos son vulnerables ante la acción de la sociedad organizada.

BUEN AÑO...

Para quienes la vida es lucha constante, 2010 es un año donde habrán de realizarse nuevos y más intensos combates por la democracia, donde cada uno tiene una trinchera para enfrentar los retos que ofrece la transformación de México. En esos combates habremos de encontrarnos.

En 2010, los latinoamericanos sabrán encontrar los caminos de su liberación definitivas y los mexicanos habrán de volver a formar parte de ese ejército de liberación de América Latina, hoy encabezado por Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, El Salvador y Nicaragua, donde los pueblos han sabido sortear las amenazas imperialistas y labran un mejor futuro.

BIENVENIDO EL 2010

El pésimo balance de los primeros tres años de Calderón : Alejandro Manrique Soto.


El pésimo balance de los primeros tres años de Calderón




Alejandro Manrique Soto
Rebelión


Felipe Calderón lleva tres años en la presidencia de la República. ¿Cuál es el balance que se puede hacer de su estancia en el cargo?


Antes que nada es necesario acudir a la memoria y recordar la forma en que asumió el poder. No se puede olvidar que, a pesar de algunos escépticos o cómplices, llegó a la presidencia de la República por medio de un fraude, el cual no fue exclusivo del resultado de los votos emitidos en las urnas, sino que se fue tejiendo poco a poco a lo largo de la campaña electoral y aún antes con una guerra de medios sucia y tramposa.


Entonces tenemos como primer elemento de este esbozo de balance que la presidencia de Calderón fue producto de un fraude electoral hecho a todos los habitantes de la nación y queriendo engañar a los habitantes y gobiernos del mundo entero. Esto definitivamente es un mal comienzo, ya que en la opinión pública nacional los que no creyeron que esa elección fue fraudulenta, al menos si se quedaron con una sensación de duda, lo que le quita legitimidad como primer mandatario.


Pero, una vez en el cargo, ¿qué es lo que ha hecho con el país? Acerquémonos un poco a los resultados obtenidos hasta el momento y comparémoslos con sus promesas de campaña y con su discurso cotidiano.


En el tema de la economía lo que podemos observar es que, a nivel general, ésta se encuentra en un completo desastre. Las finanzas públicas están por los suelos. El PIB tuvo una caída vertiginosa de la cual no hay visos de su recuperación. Se estima que cayó hasta un -7.5% lo cual ya es de gravedad para cualquier economía del mundo, incluidas las economías más sanas, lo cual no es nuestro caso.


El gobierno federal, por su parte, se defiende argumentando que esa caída, y su consecuente crisis, se debió casi en su totalidad al colapso económico que sufrió la economía de los Estados Unidos y a los problemas económicos a los que arrastró a la mayoría de los países del mundo.


Si bien es cierto que nuestro país está estrechamente vinculado a la economía de EEUU y que cualquier problema que éste tenga repercutirá de manera sensible en nuestras finanzas, la verdad es que los encargados de afrontar los conflictos económicos que se avecinaban no actuaron con la rapidez ni la eficiencia con que debieron hacerlo tal y como es el caso de otros países del mundo como Brasil, China, India y Uruguay, entre otros, cuyos gobiernos tomaron medidas acertadas para formar un blindaje y no permitir daños, o al menos no tan graves en sus economías. Aquí es necesario señalar que el gobierno federal no hizo lo propio, lo cual lesionó a nuestro país. Por otro lado recordemos que incluso antes de que se declarara la crisis en el país del norte, nuestras finanzas no eran de lo mejor.


Lo anterior nos da cuenta de que el proyecto económico de Calderón, si es que lo hay, no ha contribuido a superar la larga crisis económica en la que está sumido el país desde hace ya mucho tiempo. Los indicadores económicos nos dejan ver que no sólo no ha habido aunque sea una pequeña mejoría en estos tres años de gobierno, sino que no se vislumbra a corto, medio, ni largo plazo que eso vaya a suceder. Del mismo modo se vislumbra que ni siquiera existe la intención, por parte del equipo de Felipe Calderón, de hacer que esta situación dé un severo cambio de rumbo y encauce por otros caminos la economía del país. No vemos un interés real en el grupo en el poder para mejorar la situación de las finanzas, lo cual traería consigo la posibilidad de tener un mayor ingreso en la arcas de la nación y con ellos poder dar un giro en el aspecto del desarrollo social, el cual se encuentra postrado en muchos aspectos tales como son el desempleo, la pobreza, la falta de inversión en el mercado interno, la industria, el campo, la educación, la vivienda, la salud, seguridad y un sinfín de temas que se tienen prácticamente abandonados y sin posibilidad de desarrollo, en buena medida por falta de recursos y en otra buena porción por falta de interés real en que ello suceda. El grupo en el poder tiene sus prioridades, intereses, compromisos y deudas que debe cumplir y pagar, dejando en un segundo o tercer plano el desarrollo del país. Más adelante tocaremos algunos aspectos del desarrollo social mencionado arriba.


II


En el artículo anterior afirmamos que en los tres años de la presidencia de Calderón la economía se encuentra en un estado deplorable, y que eso se vio agravado con la crisis de EEUU, pero solo agravado, lo cual no quiere decir que haya sido la causa principal tal y como nos quieren hacer creer los voceros del gobierno y el propio presidente.


Esta situación de crisis generalizada en la economía nos lleva a plantear que sin una acumulación de recursos no es posible desarrollar otras áreas prioritarias del funcionamiento de la sociedad tales como el trabajo, la vivienda, alimentación, educación y cultura entre otras.


Durante la administración calderonista se han desatado algunos índices que llaman la atención de manera especial. Tal es el caso del que afirma que la pobreza en el país aumentó hasta llegar al 80% de la población, lo cual nos dice que prácticamente algo más de 80 millones de personas en México son pobres, tomando en cuenta que la población nacional se calcula en 115 millones aproximadamente. El caso es que con un 80% de pobres en el país, y lo que es aun más alarmante, sin planes ni perspectivas de desarrollo a futuro estamos frente a un fracaso total y rotundo de la actual administración federal panista.


En el aspecto del trabajo, tenemos una precarización de éste en todos sus aspectos. La flexibilidad, la superexplotación, la subcontratación, las violaciones permanentes de los covenios colectivos y la tendencia a desaparecer la contratación colectiva y dar prioridad a la individual con todo lo que ello implica, son elementos cotidianos dentro del mundo laboral. Sumado a esto está la actitud cómplice de las autoridades federales en materia de trabajo, que hacen todo lo posible por aplicar los elementos necesarios orientados a borrar todo derecho de los trabajadores y dar así las ventajas necesarias para el desarrollo de la burguesía del país representada por las diferentes cámaras patronales y por el gobierno derechista de Calderón y así permitir el predominio del capital sobre la clase trabajadora de México.


En relación con la generación de empleos, que tanto prometió Calderón en su campaña presidencial, los resultados han sido contrarios a lo esperado. Las cifras avanzan en sentido opuesto. La pérdida de empleos se suma a la creciente población en edad de trabajar y que no encuentra trabajo, la cual cada año aumenta y hace crecer el índice de desempleo.


Bajo estas condiciones, miles de jóvenes que egresan de los niveles superior, medio superior, así como de la educación técnica en el bachillerato, o de la secundaria y primaria, ven frustradas sus expectativas de ingresar al mundo laboral con un trabajo digno y creativo, y aquellos que ingresan son contratados en situaciones precarias, con sueldos bajos, horarios y cargas de trabajo excesivas que les impiden continuar con su desarrollo académico-profesional. De esta manera las expectativas de crecimiento de la nación se limitan aún más, al no poder emplear de manera formal al potencial, talento, conocimiento, entusiasmo y capacidad de sus jóvenes.


La falta de creación de trabajos y el desempleo ya existente hacen que el ingreso de las familias se vea mermado y su distribución se reduzca en cada miembro de la familia originando condiciones de vida más precarias y haciendo aumentar rápidamente el índice de pobreza de la población y también haciendo crecer la pobreza extrema, la miseria y el hambre.


La crisis económica en el país golpea a todas las demás áreas del desarrollo social. Los aspectos relacionados con la alimentación, salud, vivienda, educación y cultura, rubros fundamentales para la medición de las condiciones de vida y bienestar de la población, han sentido de manera especial los efectos del estancamiento y la caída de la producción.


A tres años de la administración calderonista, esta situación de caos en la economía del país está lejos de sus promesas de campaña electoral, así como de los discursos que su “…camarilla gris, ineficaz y servil” (como los llama Julio Hernández López en su columna Astillero del periódico La Jornada del 23 de Octubre del 2009) nos recita de manera cotidiana.


Para cerrar con broche de oro, este año se anuncian aumentos en el precio de la gasolina y el diesel, así como un aumento de 20% en café, azúcar y refrescos, mientras que el aumento salarial fue de apenas del 2,6 al salario mínimo.


Frente a este panorama de fin de año y la falta de expectativas no sólo para el 2010, sino para los tres años restantes del gobierno del calderonato, es preocupante la creciente descomposición de los diversos aspectos sociales que repercuten directamente en el ánimo de la gente y de la nación en su conjunto. Es urgente un cambio de rumbo en las políticas de desarrollo social, el cual al parecer no está en la agenda del gobierno federal. ¿Acaso estarán esperando que brotes de rebelión, fuertes protestas a nivel nacional y levantamientos de diversa índole les indiquen que llegó la hora de corregir el rumbo?






III


El gobierno de Felipe Calderón ha llevado la economía del país a una situación calamitosa, lo cual aumenta el riesgo de posibles estallidos sociales que pueden salirse del control estatal y desencadenar movilizaciones de gran envergadura.


Los sectores fundamentales del desarrollo social se han visto afectados por el estancamiento de la economía, por lo que vemos que las áreas del empleo, vivienda, salud, educación entre otras, no sólo no han podido desarrollarse, sino que han sufrido retrocesos significativos, además de que en algunos de ellos se han manifestado señales que son de llamar la atención.


Hemos visto a lo largo de estos tres años de gobierno panista, que la tendencia a privatizar áreas estratégicas de la economía continúa, e incluso han intentado ir más lejos que el gobierno predecesor de Vicente Fox, también de extracción panista.


Al analizar los tres años del gobierno calderonista hemos podido observar un fenómeno interesante, a causa del cual se han precipitado a tomar decisiones que habían venido guardando o mostrando con mucha cautela. Al parecer el hecho de haber perdido la mayoría en el Congreso de la Unión frente al PRI en las elecciones intermedias y haber quedado subordinados a éste en la toma de las decisiones de mayor importancia para el país, por un lado, y por el otro los catastróficos resultados en prácticamente todas las áreas del gobierno federal, con especial mención de la lucha contra el narcotráfico y la seguridad de la población, los miembros del gobierno federal se han lanzado de manera burda y precipitada a conseguir lo que tenían planeado y aún no han logrado obtener.


Tal es el caso del decreto de extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro la cual ya sin el sindicato de electricistas (SME) y sin trabas de ninguna índole representa un enorme negocio (recordemos el servicio de fibra óptica que de ahí se deriva) para algunas manos empresariales estrechamente vinculadas al gobierno, que seguramente le están cobrando los favores prestados para lograr el espurio ascenso de Calderón a la presidencia. La manera burda en que han procedido, violando en diversas ocasiones la legislación vigente en materia laboral y con ello la Constitución, dan cuenta de cierto grado de desesperación, por no haber cumplido aún con lo pactado con los sectores de la burguesía nacional y extranjera que ahora exigen resultados. De esta manera veremos en los tres años que restan, un gobierno acrecentado en sus acciones de privatización (en especial la de PEMEX que vienen intentando desde el inicio del sexenio), saqueo, represión y divulgación de su ideología de derecha.


En el punto de la derechización es importante señalar el giro que se está dando hacia ese tema en algunas áreas de la política nacional. Hemos sido testigos en el presente año del concubinato entre el PAN y el PRI en el tema del la ley antiaborto la cual ya cuenta, hasta la fecha, con 18 congresos estatales que han echado para atrás la ley que permitía el aborto en sus entidades. Es importante destacar la activa participación del priísmo en la promoción y aceptación de esta iniciativa conservadora que es a todas luces retrógrada y antidemocrática. Por otro, en esta campaña de derechización, está la oposición a los libros de texto para educación primaria y secundaria que avala año con año la Secretaría de Educación Pública (SEP) y que molesta en extremo a los sectores ultraderechistas de la sociedad mexicana.


El caso extremo fue la quema del libro de Biología de 1º grado de Secundaria en la ciudad de León, Guanajuato, en la que tuvo una importante participación la regidora panista de dicha ciudad entre otras dirigentes de grupos derechistas cercanos al PAN. Asimismo hemos visto un aumento de la ideología conservadora en programas de televisión abierta que ponen especial énfasis en contenidos de carácter religioso en donde los milagros de santos y vírgenes son el punto central en la solución de los problemas de los protagonistas. Evidentemente los medios televisivos aprovechan la difícil situación por la que atraviesa la población y dirige sus mensajes de corte religioso-conservador en una lucha ideológica en la que el Estado de derecha no hace nada por regular.


Un acontecimiento más reciente es la aprobación de matrimonios entre personas del mismo sexo, así como la posibilidad de la adopción por parte de estas parejas, aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, frente a lo que ni tarde, ni perezosos los guardianes de la moral y las buenas costumbres, encabezados por los diputados panistas y la representación de la iglesia católica nacional, se soltaron el pelo y desenvainaron la espada para cortar de tajo semejante felonía a la decencia y a la familia monógama conformada por hombre y mujer (en ese orden) que es la piedra angular del catolicismo en México, el Vaticano y el mundo. Y quien lo dude que vea al próximo candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, quien ya fue a pasar lista con el Papa para recibir la bendición de sus próximos enlaces: el conyugal con su señora novia, y el político, con el hoy cabizbajo partido en el poder.


De esta manera observamos una ofensiva en el terreno de la difusión de las ideas, en la que una derecha torpe, boba y sosa quiere convencer a la sociedad mexicana que el mejor camino es el de la abnegación y el conformismo y que a nadie se le ocurra celebrar los 200 años de la guerra de Independencia y los 100 de la Revolución Mexicana de manera violenta; no, nada de eso… solo festejos pacíficos y sin visos del contenido rebelde que ha marcado la historia de nuestro pueblo.


Vemos pues que se está formando una amalgama de grupos derechistas que quieren transmitir el poder en el 2012 sin mayores problemas al hoy resurgente PRI, para lo cual los acuerdos bajo el agua están a la orden del día. Todo ello, claro, apoyado al 100% por los poderes fácticos concentrados en el duopolio televisivo y sus reproductoras de la radio, aliados incondicionales de la derecha en México, EEUU y buen parte de América Latina. Así van las cosas a tres años del calderonato.


IV


El balance hecho al gobierno de Calderón en sus primeros tres años es, hasta el momento, negativo. No se ha cumplido con las expectativas de desarrollo que se esperan de cualquier administración gubernamental en cualquier parte del mundo y tampoco se vislumbra en el futuro que ello vaya a ocurrir, por el contrario la situación de la economía es cada día peor.


En el terreno político se refleja la situación general que priva en el país, en especial en la economía y en las áreas estratégicas de desarrollo social. Como ya señalamos al inicio de los tres artículos anteriores, Felipe Calderón entró literalmente por la puerta de atrás reafirmando así lo que fue su elección a la presidencia de la República, un robo, un fraude, un engaño.


Con un inicio tan lleno de dudas, cuestionamientos y sobre todo ilegitimidad, se antojaba desde un principio que el sexenio de Calderón estaría plagado de dificultades y tropiezos… y así ha sido. Con la intención de obtener algo de legitimidad se lanzó inmediatamente después de asumir el cargo a una lucha fraticida en contra del crimen organizado y en especial del narcotráfico. Anunció a bombo y platillo una lucha sin tregua ni cuartel en contra de estas organizaciones y logró llamar la atención de la opinión pública nacional e internacional.


Sin embargo, a lo largo de su cruzada las cosas se le fueron complicando y más aún, saliendo de control. Repitiendo errores de experiencias en otros países, implementó una estrategia que ha demostrado su ineficacia y su enorme gasto de recursos públicos, así como la asonada de violencia que hasta la fecha, en nuestro país, lleva la cantidad aproximada de quince mil muertos relacionados con esta lucha. Expertos en el tema aseveran que no se están llevando a cabo las medidas correctas y lo peor del caso es que los resultados dan la sensación de que el gobierno ha fracasado, y que el problema ya se le salió de control. Por otro lado Calderón ha cedido terreno frente al gobierno de Washington en esta lucha, al permitir que poco a poco se vaya entrometiendo en asuntos nacionales bajo el pretexto de la lucha antinarcóticos.


En relación con el quehacer político y su relación con los partidos políticos del país y el mundo electoral, su desempeño no ha tenido la contundencia esperada, sobre todo en de un gobierno que inició con el pie izquierdo. Se ha caracterizado por ser soberbio, prepotente, intolerante, ignorante y represor. Los encargados de llevar a cabo las relaciones con las diferentes fuerzas políticas no han sabido tender puentes, impulsar diálogos y ya no se diga alcanzar acuerdos mínimos para buscar soluciones a los problemas que más aquejan a la nación.


Después de las elecciones intermedias en las que el PAN perdió frente al PRI la mayoría en las cámaras de diputados y senadores, así como gobernaturas y municipios que eran de extracción panista, Calderón cambió su discurso llamando al diálogo y la concertación para, ahora si, “trabajar unidos” en un intento desesperado por lograr acuerdos y dar cauce a los planes que en materia de legislación tienen pendientes. Sin embargo, lo que observamos es a un presidente de capa caída, subordinado a otra fuerza política y que no tiene un gabinete con la capacidad de elaborar iniciativas con las que pudiera sentarse a dialogar con los diferentes sectores de la política nacional y tratar de alcanzar algunos acuerdos de la mayor importancia para el país.


A tres años de su gobierno, Calderón se ve derrotado y sin ánimo de dar batalla. Da la impresión de que el PRI ya tomó el control de la vida nacional y que las negociaciones para la sucesión presidencial de 2012 es lo que está en primer lugar en la mesa de negociaciones. Al gobierno federal no le queda más que allanar el camino para el ascenso a la presidencia de Enrique Peña Nieto, actual gobernador priísta del Estado de México, y para ello tendrán que hacer el trabajo sucio en lo que resta del sexenio, tal y como ya vimos con el caso de la extinción de LFC y el golpe que intenta desmantelar al SME, uno de los sindicatos más combativos y solidarios con las diversas luchas populares en la historia del país. En lo referente a su relación con los movimientos populares y las diferentes demandas que se plantean, su respuesta ha sido la prepotencia, la negativa y la represión. Esta actitud ha llevado a grandes sectores de la sociedad mexicana y a la mayoría de los movimientos sociales a desconfiar cada vez más del gobierno federal y a no creer ya en los discursos grises y ramplones que día con día nos recetan los medios aliados y cómplices de la clase en el poder, que a tres años de gobernar han demostrado su ineficiencia, ineptitud e incapacidad.

sábado, enero 02, 2010

Guillermo Fabela Quiñones : Se agotó la demagogia


Se agotó la demagogia
2010-01-02




Apuntes
Guillermo Fabela Quiñones


Es increíble cómo los publicistas al servicio del gobierno federal trastocan la realidad con tal de cumplir sus propósitos engañosos. Comienza a verse la tendencia que seguirán durante enero, de encubrir las causas del cruel empobrecimiento de millones de mexicanos, o achacárselas incluso a quienes luchan por mejorar realmente la situación del país. Tal es el caso al apuntar hacia el Sindicato Mexicano de Electricistas como el que tiene a la nación en vilo, por su lucha sindical en favor de la reivindicación de la clase trabajadora. De igual modo, al referirse al líder de la izquierda verdadera, Andrés Manuel López Obrador, como el principal causante de la crisis generalizada que vive la nación, como si él llevara las riendas de las instituciones.
Es el último recurso que les queda, toda vez que la realidad es tan dramática y contraria a los espots que producen sin ningún recato, que mientras más se empeñan en deformar los hechos, los resultados son contrarios al propósito que persiguen de ocultar las causas de los mismos. ¿Quién puede creer que “estamos saliendo adelante” con las políticas públicas del “gobierno” de Felipe Calderón? ¿En qué cabeza cabe que alguien pueda aceptar, en su sano juicio, que “vivimos mejor” gracias a las medidas económicas decretadas por éste? El apotegma de Abraham Lincoln sigue vigente, sobre todo cuando el afán de engañar a todo un pueblo se convierte en la parte fundamental de la acción gubernamental.




Es increíble cómo los publicistas al servicio del gobierno federal trastocan la realidad con tal de cumplir sus propósitos engañosos. Comienza a verse la tendencia que seguirán durante enero, de encubrir las causas del cruel empobrecimiento de millones de mexicanos, o achacárselas incluso a quienes luchan por mejorar realmente la situación del país. Tal es el caso al apuntar hacia el Sindicato Mexicano de Electricistas como el que tiene a la nación en vilo, por su lucha sindical en favor de la reivindicación de la clase trabajadora. De igual modo, al referirse al líder de la izquierda verdadera, Andrés Manuel López Obrador, como el principal causante de la crisis generalizada que vive la nación, como si él llevara las riendas de las instituciones.

Es el último recurso que les queda, toda vez que la realidad es tan dramática y contraria a los espots que producen sin ningún recato, que mientras más se empeñan en deformar los hechos, los resultados son contrarios al propósito que persiguen de ocultar las causas de los mismos. ¿Quién puede creer que “estamos saliendo adelante” con las políticas públicas del “gobierno” de Felipe Calderón? ¿En qué cabeza cabe que alguien pueda aceptar, en su sano juicio, que “vivimos mejor” gracias a las medidas económicas decretadas por éste? El apotegma de Abraham Lincoln sigue vigente, sobre todo cuando el afán de engañar a todo un pueblo se convierte en la parte fundamental de la acción gubernamental.



viernes, enero 01, 2010

Pedro Echeverría V. : Los “hombrecitos” Calderón y Gómez Mont están bien protegidos, las familias de los soldados no.


Los “hombrecitos” Calderón y Gómez Mont están bien protegidos, las familias de los soldados no.




Pedro Echeverría V.
Rebelión

1. Hoy se publicó que un grupo armado asesinó a la madre, una hermana, un hermano y una tía de Melquisedet Angulo Córdova, elemento de la Secretaría de Marina (Semar) que el miércoles anterior participó y murió en el operativo en que fue ultimado el narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, en Cuernavaca, Morelos. La familia del militar vivía en el estado de Tabasco y fue en su casa donde fue acribillada su familia. De manera inmediata vino el desplante de los políticos del PAN y del PRI condenando el hecho y –como si se hubieran iniciado formalmente las campañas presidenciales- se han hecho declaraciones al por mayor como si cada políticos o partido esté vendiendo su imagen. Lo grave del hecho es que la muerte de la familia tabasqueña no es la primera ni será la última. Debe observarse que pronto llegarán a 20 mil las víctimas de esta guerra.


2. Y parecería que 20 mil seres humanos muertos es poca cosa comparada con los muertos en la Segunda Guerra Mundial, en Vietnam, Palestina, Afganistán o Irak. Se olvida que la mayoría de ellos eran seres humanos inocentes que no pertenecía a bando alguno en guerra, es decir, ni era narcotraficante y tampoco miembro de alguna fuerza armada. Eran simplemente indígenas, campesinos, trabajadores, que se encontraron en medio de fuegos o que simplemente fueron confundidos. Allí quedaron sus miserables familias llorando y sufriendo la falta de los pocos ingresos que aportaba su familiar asesinado. Pero el gobierno repite, como si estuviera en campaña política, que el gobierno no dará ni un paso atrás porque “tiene que cuidar la democracia y la libertad que vivimos los mexicanos”. Parecería que el combate al narco se ha convertido en grito de campaña.


3. Los políticos y gobernantes mexicanos –como suele suceder- ni tardos ni perezosos aprovechan la radio y la televisión para condenar a los “delincuentes” aunque ellos mismos estén implicados en ese tipo de crímenes. En lugar que estas experiencias criminales, que cada día se hacen manifiestas en todo el país, sirvan para analizar la complicación de los problemas de la violencia, las causas que las están produciendo y buscar propuestas rápidas de solución, los políticos salen a condenarlos olímpicamente como si ellos no tuvieran alguna culpa; incluso retan a jefes y escoltas para ver quien gana la guerra. Ya Calderón lo dijo hace tres años (así que nadie debe reclamar) cuando ordenó al ejército y a la policía salir a las calles para acabar con los narcos: “tendrán que perderse muchas vidas, tendrán que morir o sacrificarse muchos en bien de nuestra patria”.


4. El caso es que el “avispero” de los narcotraficantes –irresponsablemente- sigue siendo sacudido y retado con las “valientes” declaraciones de los más altos funcionarios. Gritan a los cuatro vientos y con el puño cerrado: “no daremos ni un paso atrás”, “vengan por nosotros, aquí los esperamos”, “estamos preparados para acabar con la delincuencia”, “no nos retiraremos del campo de batalla”, etcétera. Cuando el presidente ilegítimo Felipe Calderón y el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont declaran con gran “gallardía” que están dispuestos a todo –no se si hasta “morir por la patria”- me los imagino caminando a la cabeza del ejército y arriesgando el pellejo junto con soldados y policías como al parecer lo hacen los principales jefes de los narcotraficantes que, muchos de ellos, mueren en acción. ¿O hacen lo mismo que los generales?


5. Por experiencia se sabe que a la casa presidencial de Los Pinos y a las oficinas de la secretaría de Gobernación no se puede acceder sin autorización. “Los Pinos” está permanentemente acordonado a por lo menos 300 metros a la redonda por unos mil militares. Por su parte la gran casona de Bucareli casi siempre está rodeada por una barda de rejas de hierro de cuatro metros de altura y por lo menos 500 militares con grandes cantidades de gases lacrimógenos, caballos y perros. ¿Y los hogares privados de los altos funcionarios? Éstos viven en zonas reservadas con vigilancia extrema que ningún asaltante se atrevería si quiera pensar en tener algún acceso. Con esa militarización respaldada por cientos de guardaespaldas, guaruras o policías privados, los funcionarios pueden seguir retando a los narcotraficantes sabiendo que nadie les podrá tocar un pelo.


6. Calderón sabe que si retira de las calles al ejército su gobierno podría estar en peligro de caer de un plumazo. Al iniciar su gobierno hace tres años, como una prueba de fuerza ante las amenazas del lópezobradorismo que en diciembre de 2006 llenaba las calles de la ciudad de México protestando contra el fraude electoral, puso al ejército en las calles “para combatir el narcotráfico”. A partir de aquellos días Calderón fortaleció su discurso y logró que los gobiernos del mundo lo reconocieran; pero lo más importante fue que el presidente de los EEUU, George Bush, le aseguró su total apoyo. Logró que Bush le tuviera confianza absoluta y firmar con el la llamada Iniciativa Mérida que –como el Plan Colombia- le garantizara armas, helicópteros, asesoría militar, oficinas de coordinación y mucho dinero. El ejército en las calles le dio mucha presencia a Calderón.


7. La situación en el país se agrava por problemas económicos como el desempleo, los salarios miserables y la represión. Al parecer Calderón continuará con el ejército en las calles y manejando el mismo discurso fuerte y de reto; pero también continuarán los asesinatos y las muertes de personas inocentes en todo el país. Es una guerra declarada entre dos bandos armados hasta los dientes con un pueblo que cuando ve llegar a sus pueblos a cientos de camiones del ejército, busca huir de las seguras confrontaciones. A pesar de que Calderón con su política militar ha logrado intimidar a los sectores mayoritarios, no ha podido sacar al país de sus enormes problemas. Así que no se vale que los generales y gobernantes, bien blindados en sus hogares y oficinas, sigan haciendo una guerra en la decenas de miles de mexicanos inocentes mueran cuidando el poder de los ricos.