jueves, febrero 23, 2012

Jaime Ornelas Delgado : Las encuestas



Las encuestas
Por: Jaime Ornelas Delgado


Llama la atención, sin duda, la importancia que diversos analistas dan a la encuestas. Sobre todo en estos días, los analistas toman como fuente seria y formal para sus reflexiones las encuestas que, se dice, son hechas para medir las preferencias de los ciudadanos por los candidatos a la presidencia de la República. Columnistas, locutores de radio y televisión las magnifican y sus resultados son tomados sin ninguna reflexión y los difunden tratando de que el público los tome como verdades absolutas, pero sobre todo para que, a partir de ellos vaya definiendo su voto.
Anónimas, avaladas no por nombres de personas sino por empresas que viven de hacerlas, las encuestas, o mejor dicho sus resultados, son tomadas por los comunicadores como verdades reverenciables y sinónimo de realidad. Muchas veces se desconoce la metodología utilizada y, por eso, no se revisa, sólo se aceptan los datos obtenidos como irrebatibles, aunque a veces se matiza señalando su validez efímera “nada garantiza que esa situación –se cura en salud Mitofsky– prevalezca el día de la jornada electoral”, llamado al que pocos hacen caso y, más bien, sólo esperan los resultados de las elecciones para confirmar la información obtenida de las encuestas. De ese grado es la mistificación de sus resultados obtenidos aleatoriamente, sí, pero previsibles. Por ejemplo, si la encuesta se levanta en la colonia del Carmen o en La Margarita o en alguna junta auxiliar de Puebla, ahí hay una historia electoral que puede conocerse con cierta facilidad, historia que no es ignorada por los encuestadores quienes, así, pueden saber anticipadamente y con alguna certeza los resultados.


Pero la manipulación va más allá. Hoy, diversos analistas insisten en colocar a Andrés Manuel López Obrador en el tercer lugar de las preferencias electorales. Se pretende, así, que los indecisos y el voto útil favorezca a quien “las encuestas” ubican en segundo sitio porque se ría la única opción viable para evitar la restauración del antiguo régimen.
En fin, con esta encuestomanía, señala Javier Flores, se ha establecido una especie de binomio entre analistas y empresas encuestadoras, se fortalecen y legitiman de ida y vuelta, analistas y encuestas coinciden, se tornan irrefutables, el futuro sólo es de ellos, como antes fue exclusivo de los brujos sirvientes del poder.

Saber callar

Pocos, muy pocos, saben aprovechar las doradas oportunidades para quedarse callados y evitar ponerse en evidencia. Si no vea usted. Primero, ante los resultados de una investigación de BBVA, que muestran “el continuo descenso en México de la remuneración real del empleo”, la respuesta fue: “si, pero en China o en India los salarios son infinitamente más bajos”. La declaración nos volvió el alma al cuerpo y nos hizo saber que no debemos irnos a vivir ni a China ni a India porque allá se gana menos que por acá.
Pero cuando creíamos que no podía haber nada peor, el mismo personaje, Felipe Calderón, nos volvió a demostrar que aún nos falta mucho por ver y escuchar, de aquí a diciembre falta una eternidad. Resulta, que el señor Calderón reconoció que la población “paga mucho por la electricidad que consume y eso es un costo importante para las familias”; entonces su perspicacia le permitió llegar a la recomendación siguiente: “las familias deben reducir el consumo.” Con este consejo, tan necesario, comenzaremos a utilizar velas y veladoras, aunque el daño colateral sea la quiebra de la Comisión Federal de Electricidad.

¿Las manos limpias?

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio a conocer el monto de los recursos fiscales –es decir de impuestos– destinados a pagar el rescate bancario. Según la Auditoria, en los últimos 15 años el gobierno federal ha pagado por ese concepto 889 mil 403 millones de peso, equivalentes al monto que el gobierno federal destinaría al combate de la pobreza en los próximos 60 años. Pero lo peor es que todavía al pueblo de México le falta por pagar a los banqueros 826 mil 664 millones de pesos, esto es, casi el mismo monto que ya se les ha cubierto a los pobrecitos propietarios de los bancos, la mayor parte extranjeros. Por cierto, los bancos rescatados ganaron en los últimos 11 años 569 mil millones de pesos.
La ASF informó también que, en 2010, Hacienda devolvió a distintas empresas un monto total de 174 mil 228 millones de pesos. Las empresas beneficiadas, fueron encabezadas por las televisoras; las proveedoras de servicios de telefonía; las fabricantes y distribuidoras de cerveza, en total 2 mil 550 compañías equivalentes al 0.18 por ciento del padrón total de contribuyentes.
Todo esto explica por qué nos aprieta el fisco a los contribuyentes cautivos y la existencia de impuestos draconianos como el de las gasolinas.

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