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| Arturo Montiel habla:............. |
Carlos Fernández-Vega
México SA
Reforma laboral = vasallaje
Precarización laboral a fondo
EPN: ¿quién cierra por fuera?
Antes de que el actual inquilino de Los Pinos anunciara,
ya con la mudanza en la puerta, su iniciativa preferente en materia
laboral, otras 497 (de chile, de dulce y de manteca) fueron presentadas en la
Cámara de Diputados por los distintos partidos políticos en ella representados,
y hasta ahora todas ellas gozan de vacaciones permanentes en la siempre
práctica congeladora parlamentaria. La constante de tales iniciativas es
que las 498 favorecen al empresariado, le cargan la factura sólo a uno de los
factores de la producción, atentan contra la Constitución y de dientes para
afuera prometen lo que nunca México alcanzará (“más empleos, mejores salarios y
mayor protección para los trabajadores) bajo el criterio reformista que
las rige.
A lo largo de los años, ninguna de las citadas iniciativas ha
trascendido los muros de San Lázaro, y la calderonista (si alguna neurona
circula en esas instalaciones) no tendría por qué obtener otro resultado, por
muy preferente que sea. No es mediante el vasallaje como se resolverá
uno de los problemas económico-sociales más lacerantes del país, ni es esa la
ruta para reconstruir el mercado laboral, abatir la pobreza y/o impulsar la
reactivación de la maltrecha economía mexicana. A los inquilinos de San Lázaro
les restan 19 días para aprobar o desechar el regalito calderonista del adiós,
y si la mayoría legislativa mantiene algún interés en el futuro de México y
quienes lo habitan, entonces deberá remitir tal obsequio a donde corresponde,
es decir, al bote de la basura.
Mientras los legisladores deciden si le dan la puntilla
al México real o si optan por darle rumbo al país y comenzar a construir su
futuro, el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de
Monterrey, campus estado de México, advierte (Empleo precario, pobreza e
inflación, un círculo vicioso) que a corto plazo existen desafíos que México
debe resolver a la de ya, y el primero se refiere a la precarización del
mercado laboral: la creación de empleos formales bien remunerados y con
prestaciones sociales suficientes, algo imprescindible para garantizar la
estabilidad social, y para lograrlo lo que de plano debe desecharse es
lareforma laboral calderonista.
Los legisladores, apunta el CIEN, no deben caer en
la tentación de nuevamente recargar en los trabajadores el peso de buscar
generar un mayor crecimiento económico y productividad, es decir, no es con
bajos salarios como se debe fomentar la inversión; esa receta ya está probada y
los resultados negativos están a la vista. Flexibilizar el mercado laboral
mediante contrataciones por hora, a prueba y sin garantizar el cumplimiento del
marco legal podría exacerbar los problemas ya citados. Es de esperarse que en
la propuesta se haya presentado una estimación del impacto que se tendría sobre
el empleo formal, el informal, los sueldos y las prestaciones, todo ello por
regiones y sectores económicos. De no ser así se corre el riesgo de aumentar el
círculo vicioso de empleo precario, inflación y pobreza que existe en México.
El centro de estudios subraya que es evidente que los
alimentos representan uno de los aspectos que presionan el incremento en
precios, y éste, lejos de ser un problema coyuntural, constituye algo que ha
estado presente en el entorno económico desde 2007; de hecho, fue uno de los
argumentos centrales del calderonato para justificar el aumento de la pobreza
que se registra desde 2006. La inflación de 4.6 por ciento reportada para
agosto no solamente se encuentra fuera del objetivo del Banco de México, sino que
en la parte de alimentos los incrementos en productos como huevo, carne de
pollo y granos, por citar algunos ejemplos, ha superado los dos dígitos. Abatir
el aumento de precios en los alimentos será una de las primeras acciones a
implementar, y es algo que no se alcanzará mediante mayores importaciones.
La solución de fondo se encuentra en el aumento de la
capacidad interna de producción agrícola, la tecnificación y la generación de
una infraestructura de riego. De igual manera, el impulso al financiamiento y
la creación de agroindustrias son un elemento central a tomar en cuenta para
comenzar a revertir el descuido en el que se tiene sumido al campo mexicano,
así como la creciente dependencia alimentaria externa. No por nada las
economías desarrolladas destinan una gran cantidad de subsidios al sector
agrícola, conocen la relevancia social y económica de hacerlo. Estados Unidos,
la Unión Europea y Japón basan parte de su manejo político interno en las
relaciones que tienen con sus productores agrícolas, pero desde una perspectiva
que les permite abrirles mercado en el exterior. En México parte de los
programas destinados al campo no tienen una orientación a resultados
productivos, solamente políticos.
De la mano con lo anterior, abatir la pobreza alimentaria
es un aspecto esencial. No puede obviarse que los problemas antes citados
tienen una profunda interrelación con esto último; la falta de empleo formal
bien pagado y el incremento en el precio de los alimentos dañan la capacidad de
compra, y con ello el bienestar de la población más pobre (el grupo de
mexicanos que destina más de 55 por ciento de su gasto a alimentos y bebidas).
Atajar la pobreza alimentaria se traduce en garantizar que la población tendrá
elementos mínimos para existir y no solamente subsistir. Debemos recordar que,
de acuerdo con la nueva metodología para medir la pobreza, hay más de 28
millones de pobres en México que no tienen lo suficiente para alimentarse bien.
A partir de la solución de estos desequilibrios, anota el
CIEN, se puede pensar en que el país estará preparado para alcanzar
objetivos superiores. Mantener intocado el estado de cosas es garantizar la
inestabilidad de la nación. Flexibilizar el mercado laboral, mediante
contrataciones por hora, a prueba y sin garantizar el cumplimiento del marco
legal podría exacerbar los problemas ya citados. Entonces, los legisladores
decidirán si su intención es comenzar a levantar el tiradero que deja Calderón
y amigos que lo acompañan, o si avientan más materia al chiquero.
Las rebanadas del pastel
Dice Enrique Peña Nieto que no más se instale en Los
Pinos presentará una iniciativapara crear una comisión anticorrupción que pueda
ejercer acción penal en contra de los funcionarios de mano larga. Bien por
el discurso del copetón, pero surgen dos dudas: ¿quién cerrará la cárcel por
fuera?, y ¿dónde se construirá el mega reclusorio que los albergue?, porque se
necesita uno de proporciones gigantescas para medianamente dar cupo a los
integrantes de la cleptocracia nacional.

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